miércoles, 5 de agosto de 2020

LA DIVISA DE ÁNGELA


 La divisa de Ángela
 Ángela Merkel es una mujer formada entre el celo a las creencias bíblicas y la ortodoxia de un estado comunista; a quién la caída del Muro  transitó de las ciencias físicas a una vertiginosa carrera política. El canciller Kohl pudo hacerla “su chica”, aupándola al poder por su capacidad, pero quizás también porque tenía un expediente impoluto de los excesos comunistas, que sí tenían gran parte de su antiguo paisanaje.
La primera mujer  que consigue en la Historia  la cancillería alemana,  por su convicción y carácter, no parecía llamada a liderar la defensa del euro, a marcar el paso en Europa, a poner la locomotora  alemana a la velocidad del AVE, y a trazarles las vías y peaje al resto de los compatriotas de la Unión.
El machismo acomodado la llevó de “la chica de Kohl” a la “Mamá del pueblo alemán”, pero ella lo refuta con su mecánica quántica  entre cejas y tesón de mujer. Su lógica es a veces tan de Perogrullo, como el mundo de la estafa especulativa que nos rodea lo es al cuento de la lechera. Estudió en las aulas de la Universidad de Leipzig,  como Michelle Bachelet, también primera mujer en gobernar –Chile- su país, desde el gobernador Valdivia en 1547.
El presumible gran camelador Sarkozy, no se la ha camelado; pero la crisis económica, es una fuerza que pone dogales y ayunta lo indomable. Así que desde el pasado viernes ambos forman una de esas plásticas parejas de presentadores  que han puesto encima de la mesa europea el envite más ambicioso de la construcción europea, para la defensa del euro.
La llamada comisión de sabios que presidió Felipe González, nos pintó un panorama siniestro para la vieja Europa, con odres viciados de borracheras crónicas, impedida para los ajustes de la globalización, si no nos remozábamos en profundidad, y dejábamos los “liftings” faciales para la comicidad propia de Berlusconi.
Ajustes de salarios a la producción; ampliar la edad de jubilación; control del límite del déficit presupuestario de los países europeos,  obligado  por vía constitucional; reconocimiento mutuo de títulos universitarios en la UE; mecanismos de control bancarios y homogenización del impuesto de sociedades, son parte deel menú que para marzo estara en la mesa del Consejo Europeo.
Los especialistas en la construcción europea nos auguraban un periodo de bajo perfil europeísta, sumadas creencias y habilidades curriculares de los actuales dirigentes, pero el trance económico ha corregido la corta profecía, y posiblemente estemos en el periodo más enriquecedor para construir los fuertes vínculos de solidaridad y compromiso que Europa necesita.
Ángela Merkel, es decir el eje franco-alemán, está llamada a liderar este cambio histórico, para que no se desparrame por los laberínticos caminos: poder, tozudez, etc. Cabeza bien amueblada no le falta. Y aunque sus desangelados modelos del anticuado Burda estén demodé, le corresponde dirigir, por ahora, la modernización de Europa.
En su reciente visita a España, la Sra. Merkel ha apoyado y felicitado al presidente Zapatero, por los recientes acuerdos socio-económicos, y por las medidas recientes tomadas por el Gobierno. Mientras, Rajoy, se desgañita en sus mítines de “telediario weekend”, para decir que a la alemana la obedecemos, pero que a él ni caso, cuando  fue él quien inventó el guión para salir de la crisis.
ZP debiera traducir mejor los gestos y conversas del gallego. A los españoles de a pié se nos pueden escapar los vaticinios de don Mariano, terciados de meigas y silencios, pero  es de un presidente con mala intención   no tomar  en cuenta las desconocidas recetas del líder popular.
Curro Flores
2011-02-06


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