Marbella, re “luxury”
Mientras se prepara un
desfile de nuestras modas en la Eurocámara, bajo los auspicios de la Marca
España, para sintonizar la arruga es bella con el careto de los eurodiputados,
y seducir con algún modelito ex patriable a la entallable Ángela Merkel.
Espinosas de los Monteros, descubre el haz de nuestro envés, la solidaridad
española, como el placebo que ha evitado, hasta ahora, que la piel de toro
tenga el tendido revuelto y ardiendo por los cuatro costados.
El presidente de la
Marca España, cansado de muchedumbres de compatriotas, amigos y enemigos, corruptos y picaros, que roba titulares
al alimón con nuestra crisis económica a las grandes excelencias españolas. Le
aparece como consuelo, ante la capacidad de destrucción de su capitalismo
financiero “liberaloide”, la forma de nuestras sacrificadas limosnas.
Pero solidaridades
aparte, y que nunca falten del corazón humano, Marbella dice recuperar el pulso
de su historia, volviendo a ser una ciudad de alto standing, con un mercado de
lujo, “luxury” para el tonteo.
Con la que está
cayendo, en Puerto Banús se pueden dar cita este weekend, el yatecito de
ensueño, el coche más caro del mundo que corre más que el radar de la guardia
civil, los jamones más lustrosos, les joyas más robables. Se trata de
desestacionalizar el mercado del lujo -¡qué idea! Cincuenta mil almas, más o
menos, no es cuestión de contarlos, se darán un garbeo, si el tiempo no lo
impide, por el ferial y a tirar de faroleo el que tenga la alcancía y
talonarios llenos.
No puede ser que la
miseria tenga ocupados todos los días del año, que se coma todo el pescado y el
mercado mediático, mientras que nuestros caprichos, estrellas y tenedores
quedan relegados a los tiempos de nuestra exasperante pereza, he querido intuir
de la propuesta de los mercaderes del extravagante boato. -¡Pasemos del control
antishoping!
El Foro de La
Zagaleta, urbanización que es como La In
Moraleja, pero a la bestia se ha interesado por organizar, de esos debates que
importan un bledo, pero que dan mucho lustre entre golfistas y golferas, sobre
la dirección y el liderazgo en los tiempos de crisis, para de atraerse más
moscas al panal. Se hablará de Google, Coca Cola, Renfe, Freixenet, por sus
líderes; pero llama la atención la presencia de la Sra. Chen (nada que ver con
nuestra Manolita) como representación de los empresarios chinos (polígonos de
lujo asiático a cien).
Si para la lírica están
los tiempos en la cola del desempleo, para la “luxury” están los tiempos para
la más discreta de las cuaresmas.
Marbella es caso aparte, menos de Gürtel. Pero la desestacionalización de los
mercados del lujo, son un lujo de afrenta que rabiosamente ataca a nuestras
realidades angustiosas y a los vecinos solidarios. Terminarán comprado robots de lujo como el soldado universal para
defenderse de la pobreza que crean.
Curro Flores
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