Para Ignacio
(Nacho) López en la nueva Ejecutiva del
PSOE, ejemplar socialista
Entre los elegidos para
formar parte de la nueva Ejecutiva de Pedro Sánchez, figura como secretario de
Movimientos Sociales, Ignacio López Cano, para todos nosotros, Nacho.
En los tiempos
recientes las ejecutivas del PSOE, parecen las listas de créditos de una
película, que van corriendo tras el END,
mientras el público levantado busca las llaves del coche o corre para los
aseos. Así que desde el él y la ella, o viceversa, te quedas con el nombre del
director, más de todos los elegidos en todos los castings, mientras el resto
pasan desapercibidos.
Sucede lo mismo con los
créditos del PSOE, esta vez las circunstancias me han mantenido más atento,
quizás para que no me pase como con la anterior, dónde pude conocer a los
extraños dimitentes a Sánchez, salvo a la malagueña, por su minuto de gloria,
la desestabilización de la Ejecutiva, circunstancia que no había conocido en
mis cuarenta años de militancia.
Los partidos, pude
aprender desde mis primeros años de militancia, en mis largas charlas con mis
maestros mayores, te suelen dar pocas alegrías; salvo las de la convicción,
algunos momentos de compañerismo, y en especial cuándo se ganan algunos
procesos electorales.
Entre los créditos de
este Congreso, me he llevado una profunda personal alegría, al ver el nombre de
mi amigo Nacho, quién conozco desde niño, gracias a la amistad que he mantenido
con sus padres, especialmente con su padre, Hilario López Luna, ejemplar y
severo socialista malagueño.
El asunto ni tendría
especial importancia, una llamada por teléfono de felicitación, no más, si todo
fuera un para acá y para allá en mis relaciones personales, y no la elevara al
sentido de las creencias, más en la responsabilidad del socialismo vital.
Nunca me he atrevido a
decir a los padres, lo que pensaba de la vocación y el ejercicio socialista de
Nacho. A veces, se me ocurría comparar el caso, con una familia de creyentes
religiosos, a los que por su fe se les va un hijo de monje trapense, o a los
territorios más peligrosos de las misiones.
Nacho siempre ha
trabajado hacia los más necesitados, y en especial ha sido de los anfitriones
malagueños en el mejor sentido de la hospitalidad de su escudo, el no trabajaba
para el turismo, el trabajaba para los que llegaban en pateras, o para los extranjeros más necesitados que vienen en
busca de trabajo y un lugar para vivir.
Compartía con el mejor
comportamiento social en su ONG, y llevado por el otro lema del escudo
malagueño –la primera en el peligro de la libertad, manteniendo una militancia
intensa socialista desde jovencito: sustancial siempre, fértil, y la más de las
veces divergente con los llamados aparatos locales. Pero en la política como en
la física de los cuerpos celestes, la acción contraria de la divergencia,
vienen a configurar las nuevas estabilidades de unas materias avocadas al caos.
Así que a la vez que me
llevo mi alegría como socialista y amigo, felicito efusivamente a sus padres;
pero fundamentalmente felicito al PSOE, que entre los créditos de su actual
ejecutiva, pueden encontrarse un auténtico Oscar a la solidaridad.
Curro Flores
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