miércoles, 5 de agosto de 2020

PARA IGNACIO


Para Ignacio (Nacho)  López en la nueva Ejecutiva del PSOE, ejemplar socialista
Entre los elegidos para formar parte de la nueva Ejecutiva de Pedro Sánchez, figura como secretario de Movimientos Sociales, Ignacio López Cano, para todos nosotros, Nacho.
En los tiempos recientes las ejecutivas del PSOE, parecen las listas de créditos de una película, que van corriendo tras el  END, mientras el público levantado busca las llaves del coche o corre para los aseos. Así que desde el él y la ella, o viceversa, te quedas con el nombre del director, más de todos los elegidos en todos los castings, mientras el resto pasan desapercibidos.
Sucede lo mismo con los créditos del PSOE, esta vez las circunstancias me han mantenido más atento, quizás para que no me pase como con la anterior, dónde pude conocer a los extraños dimitentes a Sánchez, salvo a la malagueña, por su minuto de gloria, la desestabilización de la Ejecutiva, circunstancia que no había conocido en mis cuarenta años de militancia.
Los partidos, pude aprender desde mis primeros años de militancia, en mis largas charlas con mis maestros mayores, te suelen dar pocas alegrías; salvo las de la convicción, algunos momentos de compañerismo, y en especial cuándo se ganan algunos procesos electorales.
Entre los créditos de este Congreso, me he llevado una profunda personal alegría, al ver el nombre de mi amigo Nacho, quién conozco desde niño, gracias a la amistad que he mantenido con sus padres, especialmente con su padre, Hilario López Luna, ejemplar y severo socialista malagueño.
El asunto ni tendría especial importancia, una llamada por teléfono de felicitación, no más, si todo fuera un para acá y para allá en mis relaciones personales, y no la elevara al sentido de las creencias, más en la responsabilidad del socialismo vital.
Nunca me he atrevido a decir a los padres, lo que pensaba de la vocación y el ejercicio socialista de Nacho. A veces, se me ocurría comparar el caso, con una familia de creyentes religiosos, a los que por su fe se les va un hijo de monje trapense, o a los territorios más peligrosos de las misiones.
Nacho siempre ha trabajado hacia los más necesitados, y en especial ha sido de los anfitriones malagueños en el mejor sentido de la hospitalidad de su escudo, el no trabajaba para el turismo, el trabajaba para los que llegaban en pateras, o para los  extranjeros más necesitados que vienen en busca de trabajo y un  lugar para vivir.
Compartía con el mejor comportamiento social en su ONG, y llevado por el otro lema del escudo malagueño –la primera en el peligro de la libertad, manteniendo una militancia intensa socialista desde jovencito: sustancial siempre, fértil, y la más de las veces divergente con los llamados aparatos locales. Pero en la política como en la física de los cuerpos celestes, la acción contraria de la divergencia, vienen a configurar las nuevas estabilidades de unas materias avocadas al caos.
Así que a la vez que me llevo mi alegría como socialista y amigo, felicito efusivamente a sus padres; pero fundamentalmente felicito al PSOE, que entre los créditos de su actual ejecutiva, pueden encontrarse un auténtico Oscar a la solidaridad.
Curro Flores


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