miércoles, 5 de agosto de 2020

PABLO MANUEL Y SU TRAMOYA


Pablo Manuel y su tramoya
Manifestaba Pablo Manuel, el otro día, su complacencia, porque desde su aparición en la arena política, las cosas han cambiado políticamente en España. Las cosas, es cierto, pueden estar cambiando, a su pesar; pero fundamentalmente porque no tuvieron valor para pactar con el PSOE y Ciudadanos un gobierno de coalición o un programa, que no fuera aquella hilarante pantomima de  rueda de prensa, en la que se auto repartió carteras ministeriales con ministro de Defensa incluido, viejo manual de intendencia de aprendices comunistas o avezados konsomoles.
Hace tiempo que su dogmática se reparte en círculos, plaza de toros, platós de televisión y redes, contaminado el ambiente, de una jerigonza soviet de catón chavista, adobando cualquier acontecer diario político o no, ahí, Monedero, Tania, Errejón, Echenique, siempre Echenique, Pablo Manuel,etc…A tal punto, que a veces es preferible aprender recetas de cocinas con los hermanos Torres, que someterse a la verborrea de la nueva izquierda -en sus dos cadenas de televisión preferidas o las que los tienen de preferentes,  como comentaristas de pro. Viendo que lo único que nos puede proponer es el fracaso de la centenaria revolución soviética, dónde encima educaron a sus konsomoles y agentes de la KGB, para que expoliaran y saquearan a su pueblo, por eso que eran los últimos administradores del comunismo, por no decir, de los vladimires y maduros de Venezuela, golpistas en definitiva, dónde los podemistas jefes eran mercenarios de plumilla y leyenda, que no revolucionarios bolivarianos, a saberse.
La Asociación de la Prensa de Madrid, ha dado la voz de alarma, porque algunos periodistas vienen siendo intimidados, por los PODEMOS del pensamiento único. No solo me lo creo, sino que posiblemente el periodismo de investigación, que nos falta, podía haber llenado páginas  de sus manejos sectarios universitarios, y como insultaban a todos los que no pensaran como ellos; o  como son algunos, bastantes, de sus 300 tramoyistas, que imparten agresiones verbales e insolencias en las redes sociales, principalmente de incógnitos, porque redaños les faltan, llevados por las peores maneras del agitpro de procedencia. Los que luchamos por  nuestras ideas en los años del franquismo, no tenemos en el recuerdo tanta barbarie verbal,  siendo más amplio el abanico  ideológico de los opositores en el que nos movíamos, alguna consigna molesta, o un panfleto contrario.
En los momentos memorables de la última o casi última entrevista a Pablo Manuel, que aparecen   en televisión como los goles de Messi, ha manifestado una exquisita inclinación a Pedro Sánchez, “quid pro quo”, quién se granjea afición en las pre primarias del PSOE, en héroe dolido, y muestra su desafección por Susana Díaz ante un posible pacto de futuro. Aunque yo he mostrado mis preferencias en un artículo de opinión, Susana puede ganar enteros cuanto más apego le tenga el Sr. Iglesias.
Después de tanto Derecho Constitucional en mi cabeza, echo de menos, una sentencia de nuestro Tribunal Constitucional, que ponga orden entre los propagandistas del autobús de marra, los carnavaleros de Semana Santa, Irene Montero,  los enmascarados en las redes, y tantos otros, que sin el más mínimo sentido de la alteridad, hacen del mal gusto y la ofensa a las creencias  del prójimo su hazaña de libertad. Yo, que por razones de incredulidad, y edad me gusta alejarme del más allá, me siento cada día más incrédulo en el más acá, cuándo toman la plaza pública los orates sueltos, o en grupo, que solivianta a gran parte personal con sus proezas chabacanas e insultantes.
Curro Flores


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