Y la semana del Gólgota…
Veo en la emisora local
las lágrimas del cofrade que manan
alteradas e impotentes por las gotas de
aguas primaverales: que no se mojen los titulares y no se ajen los enseres; que
no desfile en su esplendor la cofradía; que no se fastidie el turismo; que no
pueda Javier desfilar por primera vez. Tremenda injusticia, trasegar todo el
año en el tajo animoso de la casa hermandad para que los pasos de las túnicas los paren cuatro gotas.
Veo al japonés sometido
por todos los calvarios manteniendo el estatus digno del samurái, un pueblo que
ha acumulado en su interior tanta tragedia, toma la hiniesta dignidad como
bandera, evapora la lágrima en el alma, y sorprende como el incansable desfile
de las hormigas.
No veo las grúas que
manaban por doquier poblando los solares, como aquella proliferación de las cruces donde
clavaron a los esclavos rebeldes y supervivientes
en las últimas escenas de la película Espartaco. El número de licencias de
construcción (252 viviendas) en lo que
va de año, amén de denotar el final paupérrimo de la exageración de tomarse el
suelo por montera, aquella medida de cuño aznarista de que todo el suelo es edificable, ejemplifica
la insolencia e insolvencia del neoliberalismo escolástico. Y me pone ante los
ojos miles de realidades que han pasado del duro tajo, a hacer colas de promesa
en las oficinas del INEM.
Veo que campanazos o no
de candidatos, tan pronto termine la Semana Santa, nos zambulliremos en las
campañas municipales, los socialistas obligados a mover el balón por la
izquierda, por el centro, ganar profundidad en las acciones, hacer marcajes
férreos por las zonas de fragilidad del partido popular, no descuidar la
defensa, no esperar a que se duerma el partido
que es el objetivo del adversario, sacarle brillo a los alcaldes, a los
banquillos, a Rubalcaba y Chacón, destacar nuestros aciertos, esgrimir con
soltura nuestros proyectos de mejora.
Veo que entre trono y
trono, entre hermandad y paso, entre las montañas de grúas desvencijadas y
solares impávidos, entre candidatos y candidatas, se ha colado entre los palos
del televisor un interminable Real Madrid-C.F.B Barcelona, que ya bien pudiera
dirimirse cara o cruz en Semana de Pasión, y más después del empate de penalti
en la primera entrega, porque si no lenguaje y jerga perderán nuestra atávica
herencia taurina y caerá en el desliz de tomar larguero por varilarguero. Es
más añadirán placebo del necio al desarrollo de las serias partidas vitales que
nos deben ocupar, y más con 22 de mayo a
la vista.
Oigo que no veo, porque
Telefónica es de oír, lo mal que se juega la regla de ampliar la edad de
jubilación en el sistema, eres más empresa si aligeras nómina y prejubilas,
eres más Gobierno si alargas vida laboral, al menos eso lo es para la excelsitud de la Bolsa y sus
analistas de cabecera ¡Cuánto galimatías
financiero!
Siento profundo afecto
y respeto por el acuerdo de las asociaciones andaluzas de la memoria histórica
de constituirse en federación, también porque se exhumen los cadáveres de los
guerrilleros antifranquistas. Lamentablemente tengo que deplorar la página web
del Partido Popular granadino que vincula a los líderes socialistas con
violencia y asesinato en la República, viejo discurso de la ultraderecha, que nunca
quiso reconocer que la Guerra la provocó sólo y exclusivamente el golpe de
Estado militar.
Francisco Flores Lara
18 de abril de 2011
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