LUNA JOVEN
martes, 7 de abril de 2026
LUNA JOVEN: CAPITAL MUNDIAL DE LA TRAPISONDA
CAPITAL MUNDIAL DE LA TRAPISONDA
CAPITAL MUNDIAL DE LA TRAPISONDA
Francisco de la Torre, se ha convertido por sus fracasos internacionales, en Capitán General del Aspirantazgo entre los alcaldes mundiales. El último portazo la EUCA, la Autoridad Aduanera Europea merendada por Lille de un espadazo. Ni el tránsito enloquecido de nuestro fielato, ni que a los generosos picoletos aeroportuarios se referenciaban hasta en la Conchinchina; se nos ha caído el listón al saltar al más allá. Para Paco, militante aguerrido antisociata, siempre le quedará el burlaero de culpar al Gobierno Sánchez, de las efemérides de sus fracasos.
La metáfora de Ciudad del Paraíso, del Premio Nobel, Aleixandre, le viene mal al precio del metro cuadrado; la Capital de la Costa del Sol, la puso en el cuché Marbella; si nos vamos a la Ciudad del Sur de Europa, le recuerda a Pedro Aparicio, con sus afanes europeistas y feriales. En fin, le ha dado a De la Torre por rellenar solicitudes a todo lo que se ponga en liza en el orbe, o dándole a su cacumen de buscarnos un hueco en el mapamundi. Encima la Capital de Al-Andaluz, hasta en la Madrugá revienta Canal Sur, con una historia de 150 años de puerto de las Américas, aspirante ilusa y ambiciosa en el XVIII al capitalazgo mundial, con dos EXPOS y una San Telmo, para sangrarnos todas nuestras llagas.
La primera ser la ciudad de las gemas, disputando a la Smithsoniana D. C. y a Singapur el cetro, quedado en el museo más rápido abierto y cerrado del mundo, pendiente de sentencia. Un balonazo nos han dado en la sien con El Mundial de 2030. La EXPO 2027, a pesar de que la solicitud se rellenara con la Moncloa, ni para unos tejeringos with chocolate in Aranda. Nos ahogamos en la Copa de América y ni por dolores de cabeza conseguimos la Agencia Europea de Medicamentos. La Ciudad Europea de la Cultura, a pesar de los esfuerzos improbos, no conseguimos el aprobado por novatos.
Se me antojaba ser sede del Juicio Final, pero ni Picasso le dio un brochazo como Miguel Ángel o el Bosco, y el atasco de nuestros juzgados con 100.000 sentencias pendientes, no nos da pericia, para darle el pasaporte a los 30.000 bautizados que aproximadamente expiran al día.
Nos queda por innombrable y sin sede reprobable, ser la capital mundial de la trapisonda; puede ser que en alboroto y embrollo tengamos algo que chillarle al mundo, y como me voy hacia un atasco diario, el pitorreo se lo vamos a dirigir al ASPIRANTAZGO, para que ponga orden y concierto, o nos incluya en el mapa de campeona mundial del trapisondismo.
Curro Flores
lunes, 6 de abril de 2026
LUNA JOVEN: ENTRE MOISÉS Y ESPARTACO
ENTRE MOISÉS Y ESPARTACO
ENTRE MOISÉS Y ESPARTACO
La Andalucía devota de Madrugá y Morante, que nos ofrece Canal Sur, con los figurantes, Juanma y Medio, con su consejero Sanz, recetando paciencia a los desesperados en Salud No Responde, desde el callejón de la Maestranza; no se ajusta a mi carta de televidente jubilado, para alejarse del bullicio a paso de palio. Así que entre siesta y suspiro, me planto en “peplumazo”, para ver aquellos rollos queridos en la infancia, de romanos y egipcios mandones, de primero de Historia y esclavos con díscolos dirigentes.
Es cansino en Holly Week: saber de la ocupación hasta los topes en la Costa del Sol, sin AVE que les estrelle los 1.300 millones no pérdidos en sus balances; un disloque conocer los cesados por la Casa Blanca, ennegracida por el bailoteo bélico del míster Gesta Oval; ver a Ayuso chupando cámara con su jefe M.A.R., en el desembarco de los legionarios ante Neptuno y visitando la Macarena del lifting, a cuenta del erario madrileño.
Así que iba por el esclavo griego Demetrio, de la Túnica Sagrada, el Victor Mature que reconocí de peque como ser el Sansón del cine Capitol, repachingado en la cafetería Sol y Mar, con su moreno playero y rizos de brillantina, destacando en la Plaza de Queipo de Llano, que para la democracia malagueña denominamos, en mi primera corporación de Aparicio, Plaza de la Marina.
Ben Hur vence en balsa y cuadriga, le faltó ala delta en Misión Imposible, un fenómeno, pero en la siguiente entrega va de constructor de pirámides, a crear una pista de cross en las profundidades del Mar Rojo, todo para liberar los esclavos judíos de las zarpas faraónicas. Magnífico aquel Heston, devenido en guardian de arsenales USA. Aunque para levantar esclavos, mi preferido es Douglas a espadazos, quién pagó en gran parte la magnífica peli de Espartaco, sometido el oculto guionista a la “caza de brujas”.
Moisés y Espartaco, sirvieron de creencia y símbolo, a muchos devotos de la fe en las iglesias y de la liberación de los oprimidos en el comunismo. No sé, pero para no soñar, estaba leyendo a la premio Nobel, Svetlana Aleksiévich, El fin del “Homo Sovieticus”, porque aparté el periódico del día, cabreado por las iniquidades de Netanyahu. Me puse con desasosiego la máscara anti apnea, pensando en el uso más inhumanos de los nombres de los liberadores para la opresión ¡menuda Madrugá!.
Curro Flores
sábado, 4 de abril de 2026
LUNA JOVEN: VIERNES SANTO DE DOLOR EN LA MALAGUETA
VIERNES SANTO DE DOLOR EN LA MALAGUETA
VIERNES SANTO DE DOLOR EN LA MALAGUETA
En la pantalla iba a darle agua Charton Heston, expresidente yanqui de la Asociación del Rifle, a Jesús, camino del Calvario, cosillas de Ben-Hur; El Descendimiento del Hospital Noble iba a pedir la venia en la Tribuna, para encaminarse hacia La Manquita en su oración de penitencia. Mientras las calles alborotaban el silencio del Viernes de Dolores a la turista manera, y los peplum incurrían en la carta de ajuste del Gólgota: en los corrales de la Malagueta, trasegaba con la muerte, el heredero de la saga de torileros y toreros que más han trabajado, templado, mandado en torero y corrido banderilleando en su albero, los Ortiz.
Ricardo Ortiz aparece en el wasap porque ha fallecido, cuándo ya en mi camino de desintoxicarme de la eterna afición de juventud, le había perdido la pista. Inmediatamente pongo la antena de Internet, por no saber si era noticia, tanto era mi nuevo desapego taurino. Inmediatamente me bitea la tragedia, que el amigo torero, de la ilustre dinastía de mis vecinos, ha muerto por asta de marrajo en los corrales, sin la venia de otro presidente, que echarle valor a la mala suerte de estar enjaretando el lote en los toriles para La Picassiana.
A Ricardo, hijo del amigo desaparecido Manolo, que se paseó en la Cuadrilla del Arte, cuando hizo de los peones de briega, los de más confianza de los tendidos españoles, con los brillantes y certeros tercios de banderillas, del más difícil todavía: le conocí desde sus primeros capotazos, hasta la excepcional salida a hombros con José Tomás, cuando emular al torero madrileño era una hazaña de las imposibles, para cualquier otro que se vistiera de luces. No tuvo suerte Ricardo, pero siempre demostró oficio de su gran escuela familiar, vergüenza torera y disposición para enfrentarse a los lotes que encerraban más peligro.
El tristísimo suceso me ha conmocionado, porque desde que con poquísimas luces, me senté en tablones y piedras del coso malagueño, tengo presente su apellido, como unas páginas de mi Cossio de andar por casa, ya su tío abuelo de pelos blancos seguía el mando del Palco, para abrir el portón de los sustos. Después conocí en mi pandilla a su tía Mari Carmen, de la que llamabamos cariñosamente “La Torera”, guapa y simpática, a su tío atlante desde el don Pelayo pelotero, hasta pelotari del rebalaje de La Farola. Pero quizá fue mi admiración por Pepe Ortiz, el summum de su apellido, rehiletero magistral y mi dilecto, al que el Papa Negro, como gran maestre y padre de los Bienvenidas, le concedió el halago en la historia, por ser para el mejor banderillero que había conocido.
El presidente de una corrida, me dijo en un apartado en los corrales de la tragedia, que como aficionado, debiera conocer que el Sanatorio de los toreros estaba vacío de coletas, porque ya los bureles no entrañaban el peligro de antaño, mientras se empecinaba en devolver a la dehesa la corrida del Centenario ferial, aunque su trapío era considerable. Ahora, cuando se esté de duelo con el recuerdo del torero fallecido en sus labores de nuevo oficio, haciendo el apartado de esta mañana de Sábado de Gloria, le diría como Lorca: -”¡Que no quiero verla! que no quiero ver la sangre...” de nuestro inolvidable Ricardo, en su casa familiar de siempre, La Malagueta.
Curro Flores