En los años de los
adoquines, cuando los caballos de las pompas fúnebres los conducía un pitejo de
gala añeja, imperceptible y lúgubre, sabíamos los niños que debía parar de
tropezar la pelota, y tocaba persignarse en sudor bendito. Con los años me
enteré que el cochero se llamaba pitejo,
porque de broma, cuando la parca preguntaba por alguien, los comentarios
eran: -ya le vienen los pitejos, está pegado a tablas.
Estas memorias que se
tienen en el baúl de los recuerdos, se me aparecen por el arte de birlibirloque
cuando el Sr. Villegas encumbrado en “prime time”, con sus sombríos argumentos,
nos ilustra sobre las decisiones de Ciudadanos ¡qué tristeza!
El lunes 18 de
Febrero, ni de pasión, ni de gloria, se reunió la unánime ejecutiva de Cs, y
nos da el pésame el Sr. Villegas por pasiva y activa, que su conclave no va a
pactar tras las elecciones generales, ni con Pedro Sánchez, ni con el PSOE, ni
viceversa y al anverso ¡vaya pico! Eso sí, no aclara, o duda más, si le
ofrecerían la zanahoria a los barones socialistas después de las elecciones
autonómicas o municipales, y se van de cañas.
Ciudadanos ha
decidido competir en el campo de batalla azul, y el sagaz Albert quiere
quitarle al máster Casado parte sus votantes que no se les “voxatizen”, hasta
mojarle la oreja, para eso, Girauta ya ha encargado colchón y lata de pintura
naranja para la alcoba presidencial.
La verdad es que
Rivera va quedando por la Europa de Macrom, como un socio menos de fiar, que
Puigdemont y Torrá de ayudantes de Cruella de Vil, ante el Parlamento Europeo.
El selfi de votos de Vox, los ha retratado ante la afición centrista.
El señor Rivera
es tan categórico en sus afirmaciones, como dúctil en su cumplimiento, pero
miente con una sonrisa de locutor de tómbola, que parece que siempre te va a
tocar la pedrea. Dijo, que nunca votaría la investidura de Rajoy, pero invirtió
hasta el último suspiro en sostenerlo en el gobierno.
De todos los
españoles depende de que el lunes de Pascua, la llamada “marca blanca” del PP,
ahora la “marca oculta” de Vox, no nos
traiga el anuncio de su pitejo
particular, para sumirnos en la España gris, y nos traiga un puente para el
diálogo, para el progreso, aunque cualquier acuerdo con Ciudadanos tiene fecha de caducidad, porque ellos quieren
destacar en la diez de últimas, con sus contradicciones.
Curro Flores
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