¡Hay tomate!
La “carnalidad diabólica” del
tomate, heredero de los primeros que llegaron de las américas a Huerta de
Calabazas, en la Sierra
de Huelva, se va apurando en gazpacho y otros sin pedigrí se espachurran
en tomatina insolente conforme pasa el
verano. Se va iniciando el curso, mientras transcurre el discurso de una
modesta trianera que va a coger los mandos de la Junta de Andalucía. He
acudido al origen trianero de la hija de un fontanero, porque ahí es dónde
apunta el clasismo descalificador, de los que con desfachatez presumen blasones
de hidalguías y expedientes académicos de andar por casa.
Hace unos años, de ministro de
Industrias, Montilla, hombre de origen de una apartada casilla en los campos de Iznájar,
tuve la oportunidad de felicitar por el nombramiento de su excelencia a mis amigos de una cooperativa de Cuevas de San Marcos, pueblo
convecino, uno de ellos me indicó que lo hiciera a su tía que escoba y
recogedor en mano barría la sala de dónde estábamos ¡qué íntima alegría! y Wert
con esos pelos.
El gazpacho que nos espera este
otoño está envasado entre los legajos de los sumarios, tan inquietos como
inquietantes, y tan indigestos como infumables. La empresa de Genova13, ha
machacado las pruebas del delito de los ordenadores de Bárcenas, y todos tan
amigos, menos los enemigos que pretenden destruir al PP y a España en diferido
¡qué descaro! Urdangaromanía tiene problemas con la factoría de envases, entre
mantenerla aislada en el ducado, o trasladarla a la orilla del Turia, para que
el tribunal del desagüe pueda empurar a don Camps y doña Barberá, que pasan de
desaforados gastosos a aforadas señorías. Los ERE transcurren con calma
impropia entre el carrito de la jueza Alaya; y mientras los catalanes enfilan
las manos, una de espías pretende disimular el caso Palau….
Diez millones de euros es el
baile de números del fichaje de Bale, calderilla para Florentino con pólvora
ajena. Mientras se preparan la cuenta atrás de los sesenta días que le darán al
comandante en jefe USA, para poner más tomate sangriento en Siria. Muttie Angie
de nuestros dolores ganará las elecciones alemanas, mientras los madridistas se
desozilgenan del germano. Y más tomate…
Mientras apuro el verano con
los ojos puestos en “Legado de Cenizas” de Tim Weiner, libro clásico para
enterarse de los grandes errores en la
historia de CIA, un buen aviso para
navegantes a la hora de darle crédito, a tan tremenda máquina de descrédito. Me
apunto a las investigaciones de la
ONU, antes de que el tomate de Oriente Medio se convierta en
una sangrienta tomatada.
Curro Flores
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