Cuarenta
años de iluminación municipal
Una
invitación de la FEMP para participar en una mesa redonda en Toledo, en las Jornadas que se celebraron
el mes pasado sobre CUARENTA AÑOS DE CULTURA MUNICIPAL LOCAL y, a través
de su excepcional organizadora Juana Escudero, tuve conocimiento que desde 1979, podía ostentar
el peculiar récord y honor de haber sido quién más tiempo se ocupara en España
como concejal de la gestión de Cultura y Turismo, inmediatamente pensé, y de
Educación, Deporte, Fiestas y algunas cosas más. Aunque para la memoria de los
medios de comunicación locales, siempre me recuerdan y convocan porque fui alcalde, muy accidental, en las
terribles inundaciones que padeció Málaga en 1989, aunque tampoco fuera para el
Guinnes.
Hoy
estamos en el prólogo -black friday- de las Fiestas Navideñas, y la
iluminación de la Ciudad del Paraíso, es lo que me viene al paso, la parte de panem
et circenses de la Roma de Juvenal, y la de pan y toros para la de
la Generación de Miguel de Unamuno, de la que me debí de ocupar, no sin ciertas
dudas al principio, por mi espíritu rupturista de la época, y que sabiamente corrigieron los tres folios
que me escribió el genial dramaturgo y amigo Miguel Romero Esteo, que
constituyeron para mi una epifanía, en poner todo mi leal saber y entender,
como dice el ritual, para que las fiestas de Málaga tuvieran su mayor
esplendor, para el disfrute de malagueños y visitantes.
Tengo
ante mi la foto de mi paseo en elefante en la Cabalgata de Reyes disfrazado de
dormilón, y se pueden apreciar unas escuálidas luces navideñas en calle Larios,
las que pagábamos a medias con los comerciantes del Centro Histórico Comercial,
vaya ruina nos dejaron en las arcas los franquistas. Desde entonces libré mil
batallas, con el trabajo y el ingenio de los Servicios Operativos municipales,
para ir iluminando las fiestas, en los tiempos que las bombillas no eran led, y los móviles no podían fotografiar el
Paseo del Parque.
Hoy
nuestra iluminación navideña es casi de Guerra de las Galaxias, gracias a Teresa
Porras, a la que de nuevo felicito. Los malagueños se pueden sentir orgullosos
de competir con los celtas de Vigo, a los que su magnífico alcalde Caballero,
los ilumina con exceso para no aburrir a sus sabrosas ostras. A mi me gustaría
salir del ostracismo municipal socialista de 24 años, desde que decidiera no
presentar su candidatura nuestro añorado Pedro Aparicio, y poder felicitar a un
edil socialista por la organización del
calendario festivo.
Ahora
lo hago con Teresa, que me ha dado envidia led. En el curriculum vitae de
Leonardo da Vinci, amén de todo lo conocido, estuvo tener un mesón ruinoso de
nueva cocina asociado con Boticcelli en Florencia, y el de hacedor de cabalgatas y fiestas, uno de
los oficios más reconocidos en el Renacimiento. Apeándonos a nuestra realidad,
aunque de la concejala de Fiestas, me puedo esperar que se suba en una jirafa
para desafiar al más pintado, sé que todo lo que los malagueños y visitantes
puedan gozar e incluso reprobar, esta espléndida iluminación, ha requerido un
esfuerzo ímprobo que lo puedo reconocer desde aquellas mis jornadas
extenuantes.
Curro
Flores
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