5 finques Perelada
Nos conocimos hace años
a través de mi amigo Yuri. Sergei y Katia son una pareja agradable que pasa
parte de su verano en Nerja, en una casa con encanto, atalaya de horizontes
mediterráneos. Todos teníamos una pasión extrema la música, Yuri, magnífico
percusionista que atraje de Rusia para la Sinfónica de Málaga, y que alternaba
los timbales con sus excepcionales composiciones. Sergei se ocupó bastante
tiempo de la mejor gestión orquestal rusa, entre otras miles de cosa, que solo
conocen las élites rusas.
Recuerdo la fecha de
nuestro primer encuentro en las Cuevas de Nerja, 22 de julio del 2004. María
Joao Pires y Ricardo Franco, concierto de piano a cuatro manos, saludos en el
bar en los prolegómenos, y quedamos a tomar un refrigerio, tras la
interpretación. Al final, todavía extasiados, conseguimos con dificultad una
mesa en el restaurante, brindamos por la música. La Pires y Franco habían
dejado un recuerdo imborrable, dónde la levedad de las manos de la interprete
portuguesa, transformó el arcano de la Cueva en un sueño sonoro.
Nuestros esporádicos
encuentros, cargados de charlas intensas de música, política y del para acá y
para allá de nuestras respectivas vidas, derivaron en una cita anual en Nerja,
en aquella terraza frente al mar, de fragancia marina y eternas oquedades.
Nuestros amigos rusos
acababan de llegar del Festival de Perelada, dónde tuvieron la suerte de
asistir al recital de Jonas Kaufmann, en los jardines del Castillo de Tolón,
nominación del siglo IX. La conversación fue sobre nuestra admiración sobre el
tenor alemán, que ostenta el liderazgo de los tenores actuales, gracias a su
natural voz oscura y varonil, y sus grandes facultades interpretativas.
No faltó antes de la
cena, un brindis con vodka y una medida ración de caviar, ya que en estos
tiempos en Rusia ese majar es prohibitivo. Venían subyugados por Kaufmann, pero
no faltaron las alusiones al ambiente del Castillo, y a la exquisita cena en el
restaurante del Castell, dónde conocieron por primera vez la sorpresa de la que
nos hicieron participe.
Katia nos advirtió que
para la ocasión había preparado una cena rusa, con exquisito mimo estaban
preparados los palmenis, los pirozki, los filetes rusos, y no faltaron la
suculenta sopa rusa de remolacha Borsh, y un final de bifé Stroganoff. Todos
los platos regados con una sorpresa del Ampordan, 5 finques Perelada, la gran sorpresa que trajeron para
compartir en una noche llena de admiraciones y amistad, mientras nos
prometíamos ir juntos a Perelada, al recital del amigo y paisano, el venerado
barítono Carlos Álvarez.
5 finques Perelada,
añada de 2009, premiada con la Medaille d´Orr en el Challenge International du
Vine (2014) ¡Es el vino! Los catadores nos verían del espacio vital de las
cuidadas cinco fincas de la bodega, de las laderas de pizarra, las llanuras de
arena, el limo y arcilla, sedimentos de origen fluvial. Conoceremos de los
porcentajes juiciosos de las mejores garnachas, cabernet sauvignon, syrah,
merlot, ull de llebre, samsó y cabernet franc. De barrica a botella bordalesa, el tiempo y el mimo, de
una partitura baconiana. 5 finques Perelada, interpreta al vino, como Pires,
Kaufmann, Álvarez la música, con el don de los elegidos, dónde lo más complejo
aparece con la sutileza espiritual de lo inolvidabe.
Francisco Flores
No hay comentarios:
Publicar un comentario