El salario al Kubo
Takefusa KUBO, japonés, 18 años,
futbolista, lugar de trabajo Valdebebas, salario dos millones de euro anuales a
pagar por el Real Madrid Castilla, perteneció al equipo de Tokio, formación en
La Masia del Barcelona. Amén de sus últimos partidos disputados antes del
fichaje, el peso, la altura y que es zocato, poco más nos dice la diosa
sabiduría wikipedia del jovencito. Pero los ojeadores madridistas,
especialistas en poner la lupa en las canchas de recreo desde Tokio a
Pernambuco, han aconsejado a don
Florentino pagar diez veces más de lo que los blau grana daban por el
rescate de Kubo, y la pela no deja de ser la pela.
Oxford es la universidad más
prestigiosa del orbe, pero la Massia con 500 pupilos en su historia, ha dado
más millonarios por metro cuadrado de cesped,
y antes de los treintena, que las diez mejores universidades
reconocidas.
El fútbol es un deporte sin
lógica, por eso cuenta con un lugar de honor en el pedestal de las
deificaciones. Kubo es una apuesta o una mascarada, que si le sale obediente el
balón divino, tendrá metida en el kubo a
la tribu madridista, que añadirá otro millonario a sus dioses de su olimpo
Bernabeu.
Conté el fichaje del joven a un
amigo, hincha blanco, y lo que más le gustó ha sido que lo perdiera el rival
catalán, cosas del clan. Como es un hombre de izquierdas, estaba preocupado por
el salario de los concejales malagueños, menor por la suma para todos los
ediles que lo que se embolsa anualmente Takemusa, pero el tema tiene su morbo algunos días.
La librería de ocasión puso ante
mi, un excepcional trabajo del antropólogo Desmond Morris, El Deporte Rey,
mejor en inglés The Soccer Tribe, me lo enfrasqué en su tiempo, y lo
tengo de libro de cabezazo, cada vez que surgen las rarezas balompédicas.
Con el juvenil fichaje, me ha
venido para rematar, una fecha, el 19 de abril de 1989, ese día que los
merengues querrán olvidar; el Milán del Ex-Cavalliere, endilgó 5 a 0 a
la mismísima Quinta del Buitre, tras ese aparatoso acontecimiento,
Silvio Berlusconi se convirtió en un personaje de cabeceras y dolores de
cabeza, el dichoso balón, nos lo convirtió en un político que se salió de la tangetópolis
por la secante populista. El Milán de sus beneficios lo vendió por un pastón al
chino de turno, se ha venido al traste, le impiden jugar la Champions por sus
manejos económicos, y el fondo de inversión que lo posee actualmente, está
tratando de desinflar el globo y los sueldos de los jugadores, para poder
remediar los restos del naufragio.
Nadie escarmienta con cabezazo
ajeno, España tuvo su Silvio en Jesús Gil, que de la pelota pasó a imperioso alcalde de Marbella, y que después
del expolio que hicieron en el Municipio, él y su pandilla, nos ha dejado la
maraña, las deudas, el costo de pensión y portes del estado, y lo que te
rondaré Cachuli, más su hijo presidiendo en el Wanda Estadio, para que
venga otro chino a recrearse.
¡Otro pelotazo!
Curro Flores
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