El guiri-gay municipal de
Torremolinos
La elección del alcalde José
Ortiz en Torremolinos ha dominado sensiblemente los ecos naturales, la noticia
ha tomado alcance y comentarios nacionales, debido a los dos extraños votos que
le han otorgado la mayoría, y eso que el temario de las municipales lo habían
acaparado las grandes ciudades españolas.
Cuatro años de nuevo gobernó el
PSOE, los mismos que la parada LGTBI lleva pasando por las calles
torremolinenses. El acontecimiento, el primero que se celebraba en el
calendario español, 25 de mayo, ha tenido más efectos colaterales de los
previstos, el PP que contaba con una mayoría de derechas con Vox y Ciudadanos,
en una peripecia ha perdido el bastón de mando.
Lucía Cuín, exconcejala de VOX,
el día de la “mani” se subió en al
balcón del Ayuntamiento en su apoyo, por ésto el presumible “lobby franquista”
de VOX, ha expulsado a la edil de sus filas por su soporte al “lobby gay”.
Lucía dio su voto a Pepe, junto a Avelina González, de la candidatura Por mi
Pueblo, formación que capitanea Fernández Montes, el eterno alcalde del PP
ahora en venganza y a la greña con sus excompañeros.
Margarita del Cid esperaba el
bastón de mando y no un escobazo, poco mérito acumulaba, y más desconchada por
los ataques de los Montes, salvo el empeño de Bendodo, que de tanto muñir con
VOX, ha perdido la más fácil en casa.
Ciudadanos, con Nicolás de Miguel
a la cabeza, ha doblado la cerviz con los populares, en el papel de side-car
que de equilibrio a la loca carrera de Casado; sin importarle la postura de los
ultraderechistas, y como gay se debe tragar el sapo, pero las ordenanzas de
Rivera van a misa. Siento que Albert de tanto tacticismo, ha perdido la
estrategia.
Ortiz ya es alcalde cogido con
imperdibles, pocas raíces tiene el acuerdo del tocón, que a muchos de los nuestros no sabe a cuerno quemado.
Mucho tendrá que ovillar, convencer y gobernar, para un Pueblo, casi nuevo en
su gestión, que debe ansiar el orden del día del arte del mejor gobierno
municipal democrático.
No sé a que dios han invocado el
colectivo LGTBI, si Hermes, Hapy, o al mismísimo patrono San Miguel, pero la
han liado. Para más triunfo Loterías del Estado ha dedicado el décimo del 22 de
junio al Pasaje Begoña de Torremolinos, símbolo de la represión gay en memoria de la histórica redada de 1971,
fechas en la que Fernández Montes era consejero local del Movimiento.
A los posibilistas del poder les
ha tocado la lotería de los números impares, no sé el tiempo que tomará el PP
para levantar su Huete, y tratar de darle la vuelta al chiringuito.
Curro Flores
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