Rajoy y Erdogan, el
púlpito de los integristas
Estoy convencido que
Erdogan ha sido más dadivoso con Rajoy que el amigo Obama y más que un paquete
de chuches, le habrá regalado un gato de angora con cascabelito de oro. Lo que
no cabe duda es que lo ha tomado por uno de los suyos, prestarle el atril de un
mitin no se hace todos los días con un dignatario extranjero, y por el arte de
birlibirloque el gallego se largó unas parrafadas para animar a los mezquitanos,
inmersos en las municipales de Ankara.
Don Mariano aprovechó
el evento para hablar del metro M3 que acababa de inaugurar, obra de una
empresa española, y de camino ofrecer la marca España para todo lo que se
precie, por ejemplo: las obras de ampliación de Bósforo; un AVE por el trazado
del Orient Expres; Gürtel Groups para organización de mítines, cumpleaños y
bodorrios de tronío; una producción masiva y baratitas de “concertinas”, made in Coín, para sus
agitadas fronteras con Siria o un manual del Manco de Lepanto para la creación
literaria a una sola mano.
Los partidarios de
Erdogan que algunos medios españoles han tachado de musulmanes moderados, sin
explicar con posterioridad con respecto a qué, constituyen un núcleo que
prefiere la charia al legado de Atatürk y que totalizan una involución en la historia
su pueblo. De los partidarios de don Mariano y su Consejo de Ministros, por más
que VOX se reivindique, llevan en su haber la etapa de regresión más casposa de
nuestra historia democrática. Es decir, que con turbante o bonete las
coincidencias integristas se dan la mano.
El sultán de las urnas
turcas navega entre la dogmática islámica y sus deseos de incorporarse a
Europa, perdido el cetro de capitanear e importar modelo en el cambio de los
pueblos árabes del norte de África. En Europa debemos querer y sumar una
Turquía fuerte, pero respetuosa con los derechos humanos que nos unen. La
complejidad de la agregación de los pueblos europeos diversos, son la
dificultad y la potencialidad necesaria de la UE en los nuevos parámetros
geopolíticos y económicos mundiales. Por eso de la visita de Rajoy comparto el
compromiso de España de promover con firmeza la incorporación turca a Europa.
De vuelta a casa el
Carnaval y El Marca calentito, don Mariano da bien con disfraz de ayatolá o de
papa Clemente, pero como van las cosas
de las hinchadas patriotas, mejor que lea también la presa deportiva de
Barcelona. En Andalucía ha dejado un chumbo porque se le ha hinchado de espinas
el dedazo con el nombramiento de Juan Manuel Moreno Bonilla, por eso del
currículo hinchado, y solamente le falta el MasterChef para freír espárragos.
Curro Flores
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