El lobito bueno
Los yanquis con “El
Sargento Negro” a la cabeza, nos juegan la partida de las vísperas de fin de
año, nos envuelven la cabeza con la noticia y a ciegas nos llevan al borde del
abismo fiscal ¿nos tomamos las uvas antes de que nos precipiten? No por esta
ocasión ¡Feliz 2013! Y a otra cosa mariposa.
Cyrano, Jean Valjean,
Edmon Dantés y Astérix el Galo han tomado la nacionalidad rusa de manos de un viejo agente del KGB, Putin. Depardieu,
el genial Vatel, se ha convertido en Depardief. Un vino de Borgoña transformado
en vodka por su miserabilidad fiscal. El
caballero de la Legión de Honor nuevo Correo del Zar, refugia su capitalito
entre las nieves de un gulag de cinco estrellas.
La soberana Merkel, nos
reserva de la revuelta del eterno retorno, anunciándonos un futuro de hiel para
el año que corre, y promete mieles a los futuros nietos de Winnie de Pooh.
Mientras tanto nos ganaremos el pan en un panal repleto de abejas. Nadie nos
había prevenido como preparaban a los saltadores de vallas tras el telón de acero.
Putin y Merkel, criados para la mejor honra del comunismo, ahora, los son
ventajosos administradores del capitalismo, fumando opio del pueblo en puro
éxtasis.
Por suerte le hemos
encontrado una canonjía de andar por casa a don Rato; la cadena de favores, sirve para ocultar la cadena de
rencores de la familia popular, mientras tanto los ERES al infinito de Bankia,
no tendrán un padrino que les asista en las colas del desempleo.
El Banco de Alimentos
ha crecido en solidaridad categóricamente, frente al “banco malo” que busca
consejeros entre las viejas guardias del franquismo transformista. Los que
quieren alejar las Cajas de las influencias políticas, le buscan una breva al
excepcional banquero, Martín Villa. Eso
sí, los que repudian lo público de la Fundación FAES, se reparten la mitad del
capítulo de subvenciones públicas, para hablar mal de ella ¡Mientras cobre Cospeda…!
El Metro en mi tierra,
quieren unos asomarlo a superficie, para lucirlo por la Alameda y otros que
sigan horadando como un topo hasta que encuentre la boca de Metro, las fauces
del Gargantua urbano. Los metropolitanos
pueden hacer como el Guadiana, aparecer y desaparecer, pero los dineros para
las obras aparecerán cuando aparezcan, y la crisis nos lo fía largo.
Mientras, el Papa nos
entretuvo montando y desmontando el Belén, abusando de su infalibilidad, pero
yo como José Agustín Goytisolo, hace años que creo y sueño con el lobito bueno.
Escribiré una carta a
los Reyes para que me devuelvan a un niño, que por tristísimo azar cabalga sobre la Estrella de
Oriente.
Curro Flores
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