Los malhechores de
Aznar (que cada palo aguante su vela)
El “cuaderno azul” de
Aznar que se hizo famoso, porque en él estaban sus garabatos para los futuros
nombramientos de ministros y cuanto más, ha constituido en nuestra reciente
historia casi una guía para no fallar en encontrar maleantes en las ruedas de
reconocimientos, sálvense los honorables, que no se encuentran entre los sospechosos
habituales de hábitos culpables. Que cada palo aguante su vela, como siempre
responde Aznar.
No sé si para influir en
el nombramiento de sus banqueros, eligió su prestigioso cuaderno o el libro de
caja, sea donde sea, se ha cubierto de gloria. Primero Blesa en Caja Madrid,
nos ha cubierto las primeras planas hasta su muerte, y el mal Rato. Que cada
palo aguante su vela.
Ahora es Francisco
González, un jubilado de la presidencia del BBVA, en loor de santidad, eso sí,
en las páginas salmones de economía de dudosa triple A humana. El presidente de
honor del BBVA, tuvo la desfachatez de contratar los servicios de Villarejo, “el
espía que surgió de la gorra”, para enterarse de las confidencias de su
presuntos adversarios y utilizarlas en beneficio propio, más de cinco millones
gastados en confundir la estabilidad institucional del banco, con cuidar su
millonaria poltrona. Otra aznarada que cargaremos en su cuaderno. Que cada palo
aguante su vela.
Un comentarista de
televisión, echó de menos a Aznar en la toma de posesión de Juanma Moreno, los
más políticos seguro que han pensando en que no podía reírle la gracia a uno de Santamaría, cuando él ha muñido la
Santísima Trinidad de la derecha española, llamando a Abascal, uniendo a: la
ultraderecha, la derecha vergonzante y la derecha avergonzada, tres derechas
distintas en un derechazo verdadero. Que cada palo aguante su vela.
A los que ven más acá,
y los dogmas del más allá, les traen al pairo, creen que la ausencia y los silencios de Aznar, vienen de los
vientos familiares, que han hecho que caiga todo el velamen en su casa. El más
que turbio asunto de la venta por la regidora Botella de las viviendas sociales
de Madrid, a un fondo buitre, del que señalan tenía relación profesional con su
hijo le imponen un poquito de ostracismo a este mascarón de popa. Que cada palo
aguante su vela.
José María Aznar, ha
sido el gran iniciador de la crispación política en la Transición, llegó al
poder de aquella manera, la historia no
lo absorberá, habla catalán en la intimidad, y llamaba a ETA movimiento de
liberación vasco, eso sí, con un patrioterismo de cuaderno azul, libro de caja
y para los suyos ¡ábrete Sésamo!, y ahora en su alcoba, que cada palo aguante
su vela.
Curro Flores
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