Filosofía en los corrales
El fin de la Semana Guay
andaluza, se celebró el Tercer Festival de
Filosofía en el flamante Centro Cultural de La Malagueta, adosado e invadiendo los
corrales de los cabestros y los bureles sentenciados al arrastre. El grupo de
asistentes al Festival que pude apreciar, era menos festivo que el respetable que marchan con jolgorio a los
tendidos de la Plaza de Toros en la Feria de Agosto. El novedoso contraste me
recordó a mi inolvidable amigo D. Manuel Alvar, ex director de la RAE, quién
con generosidad y afición se hizo cargo de presidir el Jurado del Capote de
Paseo, porque en Agosto se celebraban
sus prestigiosos cursos para estudiantes extranjeros de lingüística española,
con la colaboración del Ayuntamiento de Málaga.
Muchas horas de conversación
mantuvimos por su aprecio. En una de nuestras primeras charlas recuerdo que, en
tono entre severo y jocoso, me dijo: “En Málaga nadie es lo que es”, y
proseguía su afirmación hablando de muchos de sus amigos malagueños escritores,
poetas y editores, que provenían de los más diferentes oficios, desde la
excepcional poetisa María Victoria Atencia,
pilota de vuelo; al editor de poesía Ángel Caffarena, que era director
de la Agencia del trigo; José Antonio Muñoz Rojas, banquero y agricultor. Así
me llevaba desde el Tribunal de la Rota a los libros de Lucifer, sin dejar de
pasar por los oficios de anticuarios e inclusos hoteleros.
Por ausencia de lugares y
enseres, no procesionales, que ahí vamos de largo, las autoridades competentes,
tienen que poner el ojo en el tablero del monopoly local, para ver dónde
despachar un evento, así que cambiando personas con lugares podíamos decir que
aquí, nada está dónde tiene que estar, obviemos los restos arqueológicos, que
sacan las escrituras cada vez que escarbamos.
Recientemente hemos adecuado un
plató para la ceremonia de los Goya en nuestro pabellón de baloncesto. Como
aquellos días llovía a disgusto de todos, muchos de los invitados al evento
dejaron su entrañable protesta a la directiva de la Academia cinematográfica,
por los fallos organizativos en la función, una “técnica descalificante” como
manda el argot.del basket.
Por el recinto de la Plaza de
Toros de la Malagueta, conjunto histórico artístico, ha pasado de todo lo que
no tiene que pasar, hasta fue campo de concentración franquista, cuando se
agotaron los espacios de su codicia represora en esta ciudad; se han celebrado
también conciertos magníficos de la Serenata de la Luna Joven, y se van
demandando nuevas sensibilidades en este espacio supercualificado, por eso me
alegra que esta Semana White andaluza hayan hecho el paseillo junto a los
corrales las excepcionales figuras de la filosofia y el pensamiento, Amelia
Valcárcel, Javier Gomá, Jose Antonio Marina, Alicia Miyares, José Luis Villacañas
y otros para sacarle las mañas a la democracia y la supervivencia, buen tiempo
y pescaitos frente a los toriles dónde se pergeña la tragedia. El pensamiento
reparta suerte.
Curro Flores
No hay comentarios:
Publicar un comentario