Astoria Eiffel
El viejo cine Astoria
que le echaron mal de ojos desde hace tiempo, por esas artes de los destinos de
la crisis y el cuento de la lechera, se ha convertido en sueño y pesadilla del
alcalde malagueño.
Entre la genialidad de
Picasso y la salida de un túnel, el
bloque abandonado busca destino y fortuna; pero hasta ahora solo encuentra
ocurrencias de esas que dicen que se lanzan para entretener al personal.
Unos piden referéndum,
otro concursos de ideas, otro solamente ideas, porque en estos tiempos lo que
no se puede pedir es dinero y menos disponerlo para ocurrencias. Mientras, el
solar se desvive acumulando abandono.
Algún día como los
estrenos que se proyectaban antaño, aparecerá una boceto de auto cad avanzado
en la presa con el esqueleto de una torre que para no ser menos unirá la Paris
con la Málaga de Picasso-El Astoria Eiffel, desde la que los turistas de
cruceros podrán otear los cuatro gatos en el tejado que no hayan tenido
destinos de liebre. Eso entretendrá a la afición una temporadita y Paco de la
Torre seguirá con el colorín colorado este cuento nunca se ha acabado.
El decreto de los
desahucios
A Braulio Medel no le
ha sentado bien el decreto de los desahucios y ha resonado en su contra. Nada
que ver los intereses de los impositores, con los intereses generales, le
contestan, pero cada uno es general ante su tropa.
Claro, los tiempos no
son de los que él que se mueve no sale en la foto, o de los que se podían
cambiar los presidentes de cajas ahorros díscolos con un ukase partidario.
Ahora todas las fotos salen movidas, y dónde antes eran ganancias y parabienes,
ahora son distancias y desdenes. Así que por esta ocasión ni reo, ni perdón.
Las sucesiones
Como todo es comidilla,
dónde antes eran comidas, entre solemnidad y de estraperlo las lenguas no
paran, preparando el banquete de despedida de de la Torre. Las apuestas por la
sucesión se suceden: Bendodo, es el que aparenta más tropa entre salomones y
bomberos (aunque esas tropas son menos de fiar que las de Gedeón), le falta
altura, de esa de dar la talla, aunque después de Celia cualquier cosa es
buena. A Caneda de quién siempre se habla, le sobra altura, pero no de la que
se habla, y le falta tropa que no bares. Carolina España, se hizo de España, en una de
esas huidas del que la lleva la entiende, pero no da tan mal y es comadre de
Julio Iglesias que siempre puede ser un luminoso de campaña. Pero como todos
tienen sus peros, hay quién habla del alcalde de Vélez, pero enseguida lo
cortan por su curriculum de guerrista de pro. Un lío, puede seguir el alcalde
con el cuento del Astoria.
Los socialistas de
Málaga han cerrado silencio en torno a Madina, es decir, que no estamos en
periodo congresal y el horno no está
para bollos con la que se está cociendo.
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