¿Por qué los socialisitas andaluces debemos pedir perdón por los EREs?


¿Por qué los socialistas andaluces debemos pedir perdón ante la sentencia de los EREs?
Tengan por seguro, que un escaso número de nuestra militancia andaluza pudiera estar en conocimiento de las acciones que se llevaron a cabo con las empresas en crisis, que motivaron los EREs, y que la inmensa mayoría de nosotros hemos vivido con desasosiego  y tristeza la ingente cantidad de información que han motivado durante estos años, con su correspondientes criticas, zaherimientos, y las desequilibradas comparaciones en el tsunami de las corrupciones públicas.
Conocida la sentencia, y sin perjuicio de que las corrija el Tribunal Supremo, o se pudieran adoptar las tesis que está defendiendo el jurista, Javier Pérez Royo. Lo que es cierto, es el mazazo que han recibido los andaluces, nuestros votantes, y nosotros mismos.
Tenemos muchas razones para pedir perdón de las que destaco tres, la primera es porque se haya operado de forma que algunos pudieran haber distraído parte de las cantidades asignadas para las ayudas públicas; otra por el presumible abuso de la confianza de nuestros votantes, fieles desde el inicio de nuestra autonomía, y la tercera por nosotros mismos,  por nuestros principios, que amén de la honradez, quisiera destacar nuestra democracia interna, que nos hace responsables de la elección de los candidatos.
Con el veredicto sobre la mesa, a mi nadie me aparta de la fe de que por nuestros dos ex-presidentes, y mi amiga Magdalena Álvarez se pueden apostar las dos manos sobre su honorabilidad. Pero, nadie me aparta de pensar, que yo, como tantos compañeros que nos vimos concejales en 1979, y tuvimos que estar ojo avizor, dejándonos el seso, con las normas administrativas, que constituían un “campo de minas”, que demoraban y distraían las respuestas a los ciudadanos, y a nuestra inquietud extenuante por avanzar en el cambio, pudieran haber sido tratadas con dudosa laxitud en la Junta, por personas versadas, y reconocidas por su preparación para la gestión de lo público.
Hay un “manualito político”, El Príncipe, de un tal Nicolás de Maquiavelo, que ya nos previene de la alta pericia que deben adquirir los gobernantes en el nombramientos de personas. No sé si es el vicio de la costumbre, que produce lagunas apáticas, o la dinámica de los poderes internos  de la acción de gobierno, a nadie se nos escapa, la existencia de una “culpa in vigilando,  e in eligiendo” en todo lo conocido, me tranquilizaría que no fuera una culpa in conformando.
Abrumadoramente han confirmado los militantes la propuesta de Pedro Sánchez, para facilitar el acuerdo con UP, tal como predijo José Bono, en una entrevista en televisión, para la difusión de su nuevo libro, cosas de las próximas navidades. Bono, auguró el resultado por la forma piramidal de nuestras estructuras, y la complacencia al líder, y como es lógico a los aparatos de turno. Rara forma de entender los hábitos democráticos de nuestra organización, quién perdiera las primarias frente a ZP, teniendo el apoyo de casi toda nuestra élite, y de quién haya visto el resultado de la lid entre Pedro Sánchez y Susana Díaz, también piramidalmente apoyada.
Por eso, por ese poder del que podemos usar en nuestra democracia interna debemos pedir perdón, por más que nuestro voto hubiera parecido insignificante, entre los laberintos del poliedro.
Curro Flores






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