EL INSUFRIBLE MUNDO DE LOS CLIPS SOCIALES


El insufrible mundo de los clics sociales
Del asesinato de Isabel Carrasco muchos nos enteramos en las redes sociales y a través de los medios más convencionales de comunicación,  los que por la importancia de la noticia emitían y emitían detalles de los hechos tal los conocían en la carrera de quién los cuenta primero.
La naturaleza del suceso, la afiliación política de los actores, los extraños y extravagantes datos que se van conociendo, alimentan desde las más sesudas y las más hilarantes conjeturas, incluso han despertado los peores instintos de algún tuitero, que han destilado lo peor de sus entrañas en 140 caracteres.
El ministro Fernández Díaz, poco atento a otras barbaridades de las que pululan por la red -como las recibidas por Pilar Manjón por algunos de sus correligionarios- elige la tragedia de León, por eso de que afecta a su parroquia, para estigmatizar las redes sociales y lanzarle el premonitorio aguijón de su deseo de censurarlas.
Quizás con la que está cayendo a la población víctima de la crisis, los poderosos de la economía y la política puedan pensar que de los clics sociales a la toma de La Bastilla solo hay un pequeño paso. Pero puedo coincidir con Chico Whitaker, uno de los cerebros del Foro de Porto Alegre, que detrás de cada clics hay mucho olvido, y que más bien constituye un placebo, como antes lo eran las tabernas y las barberías, dónde a veces se elevaba el tono y se soltaban las verdades del barquero con lenguaje de carretero.
Pero separado de esta la siempre visión más vulgar y triste de este extraordinario invento de las redes sociales, éstas nos han facilitados mecanismo de hacer correr la verdad frente a la mentira controlada, han elevado la capacidad de conocer y conocernos, interconectar afectos, aficiones, sumar voluntades y socorros.
Quizás tras el 25 de Mayo conozcamos mucho más de la tragedia de León, aunque el mundo de las consignas aparecen centrados esta vez, en el irrespirable clima que se ha creado contra los políticos, y que en este caso tanto ha afectado a parte de una familia de orden que los ha avocado a cometer un vil asesinato contra un política con mando en plaza.
Fernández Díaz es el “concertina” de un gobierno reaccionario que desafina inmisericorde bajo la  batuta de Rajoy, que para las europeas de las necesidades y libertades, ha destacado un solista como Arias Cañete, que ni sabe leer la partitura y menos explicarse. En junio volverán Gallardón y Wert a dar la nota, mientras Báñez busca un momento para aumentar la tragedia, ausente Rouco, siempre les quedará Gibraltar para sumarse al carro de las historias interminables del pensamiento reaccionario. Pero siempre nos debe quedar un tuit.
Curro Flores

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