¿Sigue Rajoy?
El Estado Menor de
Rajoy, formado por sus monclovistas, ministros corífeos y la pandilla de los
genoveses, se sostendrán en la mayoría absoluta hasta la miseria absoluta y
llevarán a su líder en parihuela, incapaz de levantar las rodillas de las
alfombras.
Si la crisis hubiera
empezado en la época de gobierno del PP, quizás Rubalcaba o cualquier otro u
otra primarios, tratarían de restablecer el país aunque capeando el dogal de las dificultades que impone la
troika. El ojo del huracán guiñaría de otra manera. Pero la historia es
imborrable, y el PSOE liderado por Zapatero, oyó todos los gritos de sirenas
que trasluchaban en la tormenta perfecta de la economía.
Poco a poco van
apareciendo las pruebas, llevadas por las manos del diablo al escenario
público. Bárcenas, el tesorero fiel, Pedro Jota, el mensajero amigo, Aguirre,
la caza fantasmas; todos después de Aznar, van llenando el escenario de la
financiación de los populares de gotas de sudor de pádel y buena vida.
Los SMSs, que antes
viajaban en patas de palomas mensajeras, ahora
conviven en la nube o entre los gigas traicioneros. Y puestos a
traicionar o a obnubilar, extesorero y El Mundo
han sacado a relucir, los mensajitos de Rajoy al presidiario Bárcenas,
en un alarde menos digno que los de El Conde de Montecristo (pongamos varias
cajas de puros).
Así que el señor del
llamado buen gobierno, después de sustraernos al común de los mortales el
aliento, aparece concernido para su vergüenza y escarnio, por unos mensajitos
de camaradería, súplica y ánimo, con su Bárcenas de toda la vida, ahora el gran
desconocido para las tropas populares, que en el arte de dar la espalda, son
tan bestias como en el arte de largarle el mochuelo al adversario.
Después de conocer estos mensajes ya no tenemos presidente
o no tenemos lo que hay que tener, que en época de cuaresma es poco. El
presidente se refugiará en la ratonera de su mayoría, saldrá por plasma, no
admitirá preguntas, salvo la obligadas sumariales y quizás inaugure el 18 de
julio los remiendos de los pantanos y un banco de alimentos, dónde no tenga
cuenta, su amigo, el ilustre presidiario.
Para mucha desazón e
irreverente literatura, dan su año y medio de eso que se llama gobierno. Sus
ministros, aquellos de expediente brillante que recibió el Pedro Jota con palma
y olivo; no le ha hecho su falta su beso con Judas, para llevarlos al Gólgota
de los incapaces.
Del super hábil de
Montoro al desempleo de Báñez, de las pocas luces de Soria al snoudismo de
Margallo, del medio punto de Wert al aborto de Gallardón, uno podría seguir
vapuleando ilustres, después de haber sentido las consecuencias trágicas de sus
ministerios.
Rajoy, solo es apoyado
en sus políticas por algún verdugo de la troika, algún presunto patrono, y
Cospe, Pons, Floriano, Alonso, aquellos más naturales del verbo inocuo. Siempre
nos quedará Arenas que como el Gran Houdini se cuela entre los SMSs y los
salones del Ritz
Así que desde ahora, no
queda una patética pregunta ¿Sigue Rajoy?
Curro Flores
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