EL ENEMIGO TRUMP
Al inolvidable Gila sin móvil, le hubiera costado tener una respuesta del enemigo Trump a sus alós telefónicos, porque amén de no haber provocado las disueltas carcajadas de su auditorio, se hubiera encontrado ante el misterio de un humor de dudas, con la testosterona de su flequillo al vuelo.
Me enfrascaba ayer en el 20% más variables de las cargas que pasen por Ormuz, que el indignatario Donald quería poner a los buques, cuando me leo dos requiebros del Oval, para desdecirse por un change en inversiones en las praderas del Oeste, por las naciones crudistas. Como a todo buen ladrón, hay que seguir la pista a la pasta, quité del pupitre El Arte de la Guerra, para enlupar los movimientos de la bolsa petrolíferos, ya que mis oileras de low-cost, han perdido la orden de gubernativo de adaptar los precios y exhibirlos a las variantes del mercado.
Si fuera como mi amigo el psiquiatra, harto de cansarme con su diagnóstico sobre Pedro Sánchez; tendría que enumerar con paciencia los de Trump, capaz de desarrollar una estela de locuras multipolares. Pero a fuer de izquierda y defensor de la democracia, las imposturas del comandante en jefe, me lo sitúa más como un maleante en jefe, capaz de torcerle a la IA de la diplomacia el dedito del bit, ya que en los albores de su primer mandato se embolsó la calentita suma de 1.400 millones de dólares, peseta arriba o abajo.
En su última escaramuza de la OTAN en Estambul, llegó poniendo de chupa de dominé a los presuntos aliancistas, por no bailarle la comba contra el ayatolismo. Pero la cosa terminó a gusto del armero, cuando consiguió que el frente europeo se empeñara, en casi 50.000 millones de euros en el nuevo gasto guerrero. Pasa de curioso, para los paganinis de siempre, que en la cita de la NATO, se dieran una excursión los CEOs de las compañías armamentísticas y su tribu por los aledaños de Anatolia, para hacer sus cuentas nuevas de la Alianza Atlántica. En fin, como la del barril de de Brent, hay que mirar la bolsa del barril de pólvora, para averiguar las comisiones que se reparten a costa de los humores del inquilinato de la Casa Blanca.
Mis periódicos deportivos, me han rebajado, en la temporada de negocios traspaseros futbolísticos, mis estudios de mercado, por la incidencia del Mundial trumpinfantino; pero como es hora de leer de tácticas y la IA se ha impuesto en el Verde, de Messi se ha demostrado que supera cualquier esquema de los entrenadores, por sus quiebros e improvisaciones; algo así para aprender de los desvaríos y caprichos políticos del Donaldtario.
Curro Flores
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