PONFERRADA


Ponferrada
Las noticias constituyen un nutriente extraño para nosotros, nos hace ver que estamos dónde no estamos, y casi padecer por lo que no padecemos. Hoy, mientras respiro otras cosas, conozco que el juez perote Gómez Bermúdez (perote se dice de los nacidos en Álora-Málaga, la bien cercada), ha imputado a los empresarios que aparecen en los presupuestísimos papeles de Bárcenas. Por fin, puede quedar entre malagueños y el orbe, saber de la supuesta generosidad extrema de algún empresario local top en la lista, o del presunto mayor receptor, esposo de Celia Villalobos o de los apuntes que parecen del AVE –de Málaga a Málaga.
Pero lo que me traía a mal traer es lo de Ponferrada. De Ponferrada me gustaría escribir líneas amables del Camino de Santiago, incluso gastronómicas, pero las malas artes de sus munícipes, me llevan como al común de los mortales a ensimismarme en la elección del actual alcalde por el voto de un acosador justiciero, con sus antiguos compañeros de filas.
En Ponferrada lo mismo se cuela la trama Gürtel, dónde al parecer el anterior alcalde censurado del PP mantenía todavía la línea caliente; o Nevenka tuvo que soportar la calentura indecente del anterior regidor o mejor “rigidor”. Aunque la verdad lo más triste del caso para los que peinamos canas en el socialismo y el municipalismo, es que el recién elegido alcalde y sus compañeros de bancadas, prefieran el todos a una de Ponferrada, a la ética exigible a los candidatos socialistas en una lista municipal, y no dimitan como se les ha exigido por haber sido elegidos para el gobierno de su pueblo de una manera tan indigna.
Cuando leí la noticia en tuiter, y sin saber más de la cuestión, tomé por corazonada la dirección de Oscar López y le expresé mi indignación, saltándome a la torera todas las normas de discreción que la vieja escuela militante nos había inculcado, por aquello de la defensa de clases, viejas liturgias establecidas por Pablo Iglesias y sus coetáneos que aún perviven.
La verdad, es que no se me podía ocurrir, que Oscar López, por sus responsabilidades, pudiera estar ni por asomo secundando el voto de censura de los munícipes ex-socialistas de Ponferrada, y mi indignación la expresaba más como alarma que como reproche a la actuación del Secretario de Organización. Después me enteré de lo inexplicable, y la loza de la desautorización me llenó de más indignación y preocupación.
Hoy Oscar López, ha reconocido su error, presentado su dimisión y no se la han aceptado con su criterio los compañeros de Ejecutiva. Recuperar la autoridad y el buen concepto a su labor, le va a costar un mundo en nuestro pequeño mundo de dimes y diretes, pero prefiero la humildad del arrepentido a las infinitas jactancias.
Pero en todo este gran error, hay un gran peligro, que los socialistas pedimos perdón y el adversario insiste en su 11M, o en sus demandas por las informaciones que se leen sobre el reparto de sobres de la presunta libreta de apuntes de su tesorero-ex.
Curro Flores

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