¡Un espetito de
árbitro!
Me retienta hablar del
árbitro escocés en caza y depura por los chiriguintazos malakos, pero lo
irremediable hay que finiquitarlo para no malgastar el tentáculo a la plancha,
y seguir con el buceo.
Pero hay otro exárbitro
de cabecera de Bendodo, de tarjeta roja. Al buen hombre, filólogo perchelero de
los güenos, de los “de zaca la azuca ar zo que ze zeque”, le adjudicaron
despacho para ordenar las relaciones con los alcaldes, que no pastorearlos,
como al Salado gusta. La primera en la frente, porque la que le cayó de los
muebles, de vuelta al ruedo y piel de toro, que debió de tener como destinataria la
solapona de su diputada.
A Bendodo, y por
añadidura a López Nieto, se le han vuelto levantiscos 42 de los alcaldes, más
de la mitad de los que tiene que atender, y hasta se han hecho una encerrona en
“la mosquitera”, sede provincial. El motivo no es que Conejo esté a salto de
mata organizando rebeliones de sus tropas, sino como lo han puesto en evidencia
los propios alcaldes del PP, don Bendodo en el arte de parte y reparte, el pez
grande se come a los chicos, es decir, que paga peaje político a sus afines de
la línea de Costa, dejando a dos velas a toas sus obligaciones con los pueblos
a los que está obligado a atender, menos a su Montejaque, que para eso tiene su
segunda vivienda.
Otra de espetitos
Los chiringuitos de la
Malagueta que ya han tomado cuerpazo, con esa soltura que tenemos aquí de
manhatizar hasta las olas del mar. Le están dando vida a un guión de soberbia
de la España cañí, mientras los chiringuiteros se remiten a que tiene todos los
papeles en regla para el desaguisado y amenazan; el ufano arquitecto elige el
desdén contra el gusto de los ciudadanos, con eso de que cuánto más renieguen
de su obra, más se reafirma en la idoneidad de su proyecto. Escrivá de
Balaguer, es decir, el fundador del Opus, enseñó a no tomar en consideración
los perros que te ladren, tiempos de divinidad, como la de los autores de los
mamotretos de design playero, chiringuitos SXXI con espeto conectado a la red.
Pero la responsable o
como se dice ella, Teresa Porrás, concejala de las arenas de Nereo, ahora se
entretiene gastando en alquiler luces para el resplandor de la portada de la
Feria (110.000 euros). Pocas luces, como en los chiringuitos, a los almerienses
les sale por haberlas comprado a 20.000. Mala comparación dirá, porque ella va
detrás de la iluminación de don Zoido.
Don de la Torre
Anda perdido tratando
de comprender el galimatías de Bárcena, y no da crédito a que pudiera tener sus
acreditadas cuentas en Suiza. Cuestión de cuento, o cuestión de contar poco en
las filas del PP, más villalobas y bendodas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario