martes, 8 de diciembre de 2020

5 FINQUES PERELADA

5 finques  Perelada

Nos conocimos hace años a través de mi amigo Yuri. Sergei y Katia son una pareja agradable que pasa parte de su verano en Nerja, en una casa con encanto, atalaya de horizontes mediterráneos. Todos teníamos una pasión extrema la música, Yuri, magnífico percusionista que atraje de Rusia para la Sinfónica de Málaga, y que alternaba los timbales con sus excepcionales composiciones. Sergei se ocupó bastante tiempo de la mejor gestión orquestal rusa, entre otras miles de cosa, que solo conocen las élites rusas.

Recuerdo la fecha de nuestro primer encuentro en las Cuevas de Nerja, 22 de julio del 2004. María Joao Pires y Ricardo Franco, concierto de piano a cuatro manos, saludos en el bar en los prolegómenos, y quedamos a tomar un refrigerio, tras la interpretación. Al final, todavía extasiados, conseguimos con dificultad una mesa en el restaurante, brindamos por la música. La Pires y Franco habían dejado un recuerdo imborrable, dónde la levedad de las manos de la interprete portuguesa, transformó el arcano de la Cueva en un sueño sonoro.

Nuestros esporádicos encuentros, cargados de charlas intensas de música, política y del para acá y para allá de nuestras respectivas vidas, derivaron en una cita anual en Nerja, en aquella terraza frente al mar, de fragancia marina y eternas oquedades.

Nuestros amigos rusos acababan de llegar del Festival de Perelada, dónde tuvieron la suerte de asistir al recital de Jonas Kaufmann, en los jardines del Castillo de Tolón, nominación del siglo IX. La conversación fue sobre nuestra admiración sobre el tenor alemán, que ostenta el liderazgo de los tenores actuales, gracias a su natural voz oscura y varonil, y sus grandes facultades interpretativas.

No faltó antes de la cena, un brindis con vodka y una medida ración de caviar, ya que en estos tiempos en Rusia ese majar es prohibitivo. Venían subyugados por Kaufmann, pero no faltaron las alusiones al ambiente del Castillo, y a la exquisita cena en el restaurante del Castell, dónde conocieron por primera vez la sorpresa de la que nos hicieron participe.

Katia nos advirtió que para la ocasión había preparado una cena rusa, con exquisito mimo estaban preparados los palmenis, los pirozki, los filetes rusos, y no faltaron la suculenta sopa rusa de remolacha Borsh, y un final de bifé Stroganoff. Todos los platos regados con una sorpresa del Ampordan, 5 finques  Perelada, la gran sorpresa que trajeron para compartir en una noche llena de admiraciones y amistad, mientras nos prometíamos ir juntos a Perelada, al recital del amigo y paisano, el venerado barítono Carlos Álvarez.

5 finques Perelada, añada de 2009, premiada con la Medaille d´Orr en el Challenge International du Vine (2014) ¡Es el vino! Los catadores nos verían del espacio vital de las cuidadas cinco fincas de la bodega, de las laderas de pizarra, las llanuras de arena, el limo y arcilla, sedimentos de origen fluvial. Conoceremos de los porcentajes juiciosos de las mejores garnachas, cabernet sauvignon, syrah, merlot, ull de llebre, samsó y cabernet franc. De barrica  a botella bordalesa, el tiempo y el mimo, de una partitura baconiana. 5 finques Perelada, interpreta al vino, como Pires, Kaufmann, Álvarez la música, con el don de los elegidos, dónde lo más complejo aparece con la sutileza espiritual de lo inolvidabe.

Francisco Flores

 

 

 

 

 

 

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