A ALFONSO QUEIPO, ETERNO AMIGO
Seguía a Alfonso de pequeño, en la vieja cancha de los Maristas, su equipo el ADEMAR me cautivaba, junto a sus otras estrellas: Vidal, Bonilla, Chacón, Avilés, Meliveo, Castillo, Guachi, Corrales, Rabaneda…Más que afición me crearon: botes, carreras y a canasta. Les pisé los talones de jovencito hasta el anexo de La Rosaleda, mañanas de domingos ansiadas.
Ya de concejal de Deportes, surgió nuestra amistad, en los desvelos de hacer crecer el Caja de Ahorros de Baloncesto, siempre junto a Paco Moreno, Ettore, Martín Urbano, Moncho Monsalve y Diego Montañez, llevaba su pedigrí con especial simpatía y entusiasmo en nuestros largos encuentros.
Gracias a su labor, la del hermano Paco, mi entrenador Manolo Jato y sus apóstoles, Málaga tenía más que historia en el baloncesto español, lo que nos facilitó ser sede una fase del Mundial de Baloncesto. Los equipos Estados Unidos, Italia, Alemania, Puerto Rico, China y Camerún se dieron cita en Ciudad Jardín. No tardé un instante de proponerle a Pedro Aparicio nombrar de gerente del evento a Alfonso, aceptado con su gentileza. Algún sectario de los míos me echó en cara su nombramiento, quizás por su apellido, tardé poco, -¿quieres que le cambiemos el nombre como a la Plaza de la Marina?, menudo botarate. Todo cundió a las mil maravillas, dedicamos día y noche, con su sonrisa en los labios, Eduardo Portela presidente de los Clubs, decía que llevábamos muy bien el duro tajo con humor.
Después vinieron los verdiales, Alfonso que organizó el primer encuentro de pandas en la Venta del Túnel, me asesoró hasta el infinito en mis años de edil de Cultura, para elevar la presencia de la Fiesta y recuperar viejas tradiciones olvidadas. Parece que el sonar de las caracolas fiesteras de los Montes lo convocaran como al mejor oficiante.
Me nombraron director de la Primera Bienal de Flamenco de la Diputación Provincial, de inmediato llamé a mi amigo Alfonso; quién cuadraba por su docta inclinación los veladas de flamenco en la Caseta Municipal de la Feria de Málaga, cuando yo era el responsable de Fiestas. Como siempre acudió con nuestro amado entendido Ángel Cañete, para ponerse a mi disposición. En dos meses hicimos cundir con su asesoramiento, más actuaciones y de excepcional calidad que nunca hubiera conocido nuestra Capital y la provincia. Desde Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar, Blanca del Rey, Fosforito, José Merced, Arcángel, El Pipa, Manuela Carrasco, Rocío Molina y tantos otros para el disfrute de los malagueños.
Hoy lo ha recibido con un profundo abrazo Antonio Díaz Miguel, mientras los fiesteros de antaño tocan arrebato, su maestro Antonio Mairena, le ha iniciado una petenera, el seguro lo ha parado y, ha doblado las palmas por bulerías, para darse sus “pataitas”, porque dónde esté Alfonso nunca va a faltar la alegría.
Málaga siempre te tendrá, amigo inolvidable.
Curro Flores
No hay comentarios:
Publicar un comentario