martes, 10 de febrero de 2026

URBANISMO CANGREJO

 

URBANISMO CANGREJO


Llevo despaginado un día, porque me embargo la tristeza la compañera Alegría en Aragón, así que leo que después del chasquido de nuestros resultados, la prometen algunos como esperanza de futuro para gobernar a los maños. Re-fiasco que me he lanzado un SOS a nuestro conformismo militante, para volver a una revuelta del olvidado socialismo de pasión combativa, he dicho, entre cana y calva.

Me enfrasqué el día de autos, leyendo una entrevista al prestigioso arquitecto Ángel Asenjo, que cumple más de 50 años de decoro estético y eficacia en el oficio de dios masón en nuestra ciudad, con el solar paradisíaco humedecido.

Amén de alegrarme, porque me recordaba que nuestro Plan General del 83, fue el punto de ruptura para el cambio hacia nuestra nueva urbe; y que nuestro primer Plan Estratégico y sucesivos dieron devocionario a Málaga, para tener un catecismo vital, con todas sus bondades y pecados solfeando al pie del litere et labora.

Lo que me ha dejado en suspense, es el suspenso que se traduce de su amarga experiencia con la burocracia urbanística del Ayuntamiento; capaz de llevar a los promotores de viviendas a ser discípulos perennes del santísimo Job, hasta hacerlos desistir con amargura de sus proyectos, pasando la cangrejada en la administración municipal.

Mi compañero Daniel Pérez que prometió 10.000 viviendas, alto y en letra gorda en su campaña municipal, fue tratado por el eterno Francisco de la Torre de demagogo e iluso, porque para el alcalde y candidato, era un engañabobos a los votantes esa promesa irrealizable. Para más inri lanzó sus expertos de cabecera, pacientes de sus obras, a casi mofarse del amigo Dani. La cosa se pasó de castaño en negro, con el problema flagelante que padecían los malagueños necesitados de un techo. Pero ahora, fiado por las declaraciones de Asenjo, sobre la tortuga que tenemos en urbanismo, pienso que don Paco estaba cargado de razón por emérito oficiante.

Desde que Pedro Aparicio dejó la alcaldía, Celia Villalobos con su bastón de mando, designó como edil de Urbanismo a De la Torre, que se prometía dimitente desde la noche que bailaban La Bomba en la Feria; pero el destino elevó la alcaldesa a ministra del caldito de ternera, para que Paco se nos afianzara en eterno. Lo que para que se nos espabilen las urnas , le hace altísimo irresponsable desde 1995 de haber indi-gestado la laberíntica plaga urbanística que padecemos.


Curro Flores


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