LA SEMANA AMARGA DEL PSOE
La vida larga tiene un estirado conformar, más, si se pasa de nuestros primeros años grises a las alegrías de la democracia vitalista, sus quimeras y devaneos; la estancia se sumerge en las dudas que promueve las creencias a pies juntillas de los ideales.
Ser emérito del PSOE, categoría no establecida en los estatutos, y mira que el longevo historial del partido de Pablo Iglesias, pudiera prever la categoría de jubilado en reserva. No quita la amargura de la semana viviente, primero el descalabro de las elecciones andaluzas, y desde ayer desabridos por el caso ZP en todo los titulares.
La teoría de Graham Allison, de la Trampa de Tucídides, puede que me explique que todo poder imperante, vive el conflicto del crecimiento de su antagonista, como pasó con Esparta con respecto al avance de Atenas. Así que los años de socialismo andaluz, en los que por aquí abajo se respiraba PSOE en todas sus composturas; ahora, en el tiempo que la madre que la parió no reconocía los grandes cambios avances de Andalucía; se ha instalado el PP con sus ultras en el sidecar. Quizá la embriaguez de poder, nos nubla el sujeto al que gobernamos, necesitado de toda la eficacia pública en Sanidad, Educación y Vivienda, pero distraídos con los negocios privados en sustitución conservadora. También, el hecho de que nuestro censo, ha sufrido un vertiginoso cambio, siendo un tercio de la población de otros países, me parece que piden saber objetivar y renovar nuestros nuevos mensajes a los electores, si se quiere progresar en el bienestar de la mayoría de los habitantes.
No he estado en la trena, la más alta universidad del conocimientos humano, pero de perchelero puede que acumule tics de esa sapiencia, por eso en mi vida vi a Rodríguez Zapatero, un sujeto capaz de un juan-carlismo, más bien un inocente Bamby político, referente del club de los eméritos como el leal merecedor. Los ríos de chácharas malignas se desbocarán, sin cambiar mi opinión de que ZP es una persona honesta y dignísima.
Por la Red me ha llegado la lectura de una reflexión del excepcional torero Roca Rey, en respuesta a una andanada contra él de Núñez Feijóo; hace tiempo que perdí mi afición de tantos años, pero suscribo cada una de sus sustanciales palabras contra el líder del PP, por su gran carga moral de la mejor democracia y del mejor españolismo. Del odre taurino que no me puede abandonar, mira por dónde, sitúo al diestro peruano como el más completo heredero de mi eterno preferido, Antonio Ordóñez.
Curro Flores
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