miércoles, 2 de septiembre de 2026

LUNA JOVEN: AGRADECIMIENTO TARDÍO

LUNA JOVEN: AGRADECIMIENTO TARDÍO:   AGRADECIMIENTO TARDÍO Estuvimos citado una vez más en la amistad, eran los primeros día de Julio del 2025, y me tocó sorpresa. Mi queri...

AGRADECIMIENTO TARDÍO

 

AGRADECIMIENTO TARDÍO


Estuvimos citado una vez más en la amistad, eran los primeros día de Julio del 2025, y me tocó sorpresa. Mi querido Octavio Calleya, singular y magistral maestro de nuestras orquestas en mis doce años de edil, portaba un cartapacio agigantado y rebosando sus contenidos.

Se trataba de la historia del nacimiento y primeras andanzas de la Orquesta Joven Ciudad de Málaga, creada por la inquietud de Octavio en el Conservatorio Superior de Música malagueño. Puestos en la conversa y desbrozando las esencias archivadas, algunas de más de 40 años. Me iba entusiasmando con sus hazañas, aciertos, incomprensiones y grandes ayudas; un paquetón de programas de gran parte de su recorrido y fotos desde las esquinas del viejo escenario del Teatro Romano, de todos las salas andaluzas, a sus presencias internacionales en Francia e Italia como una de las jóvenes orquestas europeas asociadas.

Un manojo de folios en su español, decorado con su castellano- en rumano y todas las lenguas que domina su gran brote vital comunicativo. Me requería de mis días de ocio-jubilante, que repasara los textos y casara programas y fotos con lo acontecido por la Joven Orquesta. Temí decir sí, por incompetencia, pero no me pude negar.

Gracias a la enorme carpeta, gocé y pude evocar una obra, en la que pusimos nuestro empeño en el pasado municipal. Nada podía limitarme en mis soledades, solo mi limitado verbo, porque pude apreciar la grandeza de lo que pasaba por efímero en aquella disparada agenda de concejal. Agradezco sobremanera que el maestro me concediera, teclear algunos bits, en una de las tareas más hermosas que se creó en mi ciudad, y que usted podrá leer en estas páginas de lo vivido por su generosa batuta.


Curro Flores

LUNA JOVEN: FEMP FAMP FUMP

LUNA JOVEN: FEMP FAMP FUMP:   FEMP FAMP FUMP Viví el parto de la FEMP activamente, inoculado de municipalismo por su primer presidente Pedro Aparicio, en unas intens...

FEMP FAMP FUMP

 

FEMP FAMP FUMP


Viví el parto de la FEMP activamente, inoculado de municipalismo por su primer presidente Pedro Aparicio, en unas intensas jornadas del equipo a mediados de junio de 1981 en Torremolinos, y hasta fui con un abrigo vintages del pleistoceno superior, a su bautizo en la notaria de los madriles con Pedro y otros alcaldes, compañeros de su inicitica Ejecutiva, del variopinto arco iris de partidos locales.

Con nuestro alcalde vivimos FEMP, a todas horas, era mucha la ilusión que se arrastraba en la Transición, para convertir los municipios en el gran agente descentralizador de la política centrípeta del nacional-catolicismo; nuestro vademécum de ediles, no solo consistía en arramblar con la dolorosa herencia de las competencias derivadas del pasado, en nuestro caso malagueño, en el peor de los desastres, sino prepararnos y estudiar para una derrama de prometidas actividades del gobierno central, que por lógica debieran estar repartidas en la gestión municipal. Me derretí en nocturnas, tomacos de servicios sociales de europea extirpe, educativos, de participación ciudadana y los del sursuncorda, con el claro objetivo de no pasar las del beri, al tener que hacerme cargo de anheladas nuevas tareas.

Al mucho rato, explotó el estado de las autonomías, y de prestarle el coche oficial a los neo-consejeros, en mi caso andaluces, pasamos a ver como se despachaban y asumían todo lo que desparramaba la Moncloa, dejando a dos velas las ilusiones municipales de tener más amplio albedrío. Mí tabla de ejercicios de la FEMP, practicada con excepcional fuerza e ilusión, se quedó en una abúlica gimnasia de soportar michelines, porque el sacrosanto estado autonómico se comió la tableta de chocolate.

La FEMP, con sus FAMPs y sus caravanas de ediles, nacieron para hacer más grandes y sólidos a los ayuntamientos de la democracias, para seguir convertidos ahora en los grandes perdedores del centrifuguismo constitucional.

El PP y sus amiguetes ultras del sidecar, que en poca historia se han declarado municipalistas, se han acordado de la FEMP, para en su nombre convocar las manifestaciones pro ceutís y antiracistas, en las puertas de los ayuntamientos. Nada de malo manifestarse ante la tensión nacional que el acontecimiento provoca, pero como viví una FEMP aparicistas que nacía de consensos, para evitar las tensiones políticas de su “arcada” política. Ante mis ojos queda el mal uso de esta llamada, cuándo el nombre de la Federación Española de Municipios y Provincias, debiera de ser primera página permanente de los agravios que reciben las corporaciones locales por las otras administraciones del Estado y los avances municipales.


Curro Flores