viernes, 10 de mayo de 2024
LUNA JOVEN: FORENSES CON ABANICOS
FORENSES CON ABANICOS
FORENSES CON ABANICOS
La Ciudad de la Justicia de Málaga hace honor a tener su sede en la capital de la Costa del Sol, no solo por la calores que pasan los procesados sin tumbonas, también se pueden derretir los forenses en la sala de practicar la fría medicina legal. La Inspección de Trabajo tendrá que atender la denuncia de prevención sindical, por las condiciones laborales que padecen los médicos y auxiliares en la sala de autopsia, tan tórridas como cavando olivo o en un andamio de una torre de De la Torre en faenas veraniegas. La Jefatura de Personal, en su antiguo papel de aperaor del cortijo judicial, ajeno a la grata literatura de su novedosa conversión en experto en relaciones humanas; ha lanzado sus ucases de recomendaciones; mientras persista la caldera los facultativos “deben reducir los movimientos en el trabajo y reducir la velocidad de los mismos”, nada de bailar con la más fea; “de forma periódica ponerse en lugares sombreados”, falta obligarlos a ponerse un pañuelo anudado, para evitar que los chorreones de sudor sobre el cadáver eliminen las pruebas. Encima la afluencia masiva de turistas en espera de la vuelta, tienen las neveras cuasi colapsadas de muertos. Durante estos años he conocido un crecimiento inaudito de vocaciones a forenses, antes queríamos ser los niños polis o bomberos; por lo que de persistir nuestra hoguera judicial, las nubes de estudiantes deberán aprender a mover el abanico como asignatura, con más soltura que mis parientas en un velatorio. La nueva afición de rebuscar la pista del crimen con el occiso en la camilla, creo que responde al seguimiento de las series televisivas, yo me anclé en El Mentalista y Yo, Claudio; pero creo que el Dr. Donald Mallard del NCIS, ha hecho con otros, bastante por el fomento de los expertos en criminalística. Al ver al actor David MCallum encarnar al doctor de la Navy, recuerdo cuando era la joven pareja de Napoleón Solo en la serie del Agente CIPOL, encarnando a Illya Kuryakin, a quién en mis años escolares le llamábamos el Kukarachi.
Curro Flores
jueves, 9 de mayo de 2024
LUNA JOVEN: ASÍ GANA EL MADRID
ASÍ GANA EL MADRID
ASÍ GANA EL MADRID
Szimon Maziniak, el mejor árbitro del mundo, según quién lleve el pitorreo; no puede competir en calzoncillos negros, calvito y con camiseta de piso turístico, con Petronio arbitrum elegantiarum; pero en darle carrete al suspense puede superar al maestro Alfred Hitchcock; el polaco alargó la película anoche en el Bernabéu, sin prorroga, ni penaltis, hasta que le pudo sacar al guión llantos, con alaridos germanos y el suspiro más largo a Lavapiés. El Real Madrid puede pasar el guión de Los Pájaros, el racista de los Diez Negritos (millonarios), pero para su final se reserva un Anthony Perkins para apuñalar al contrario, el gran Joselu a precio de figurante, por el medio milloncete que pagó Florentino para rematar las faenas asfixiantes de los ricachones. El equipo blanco que tiene su tele en propiedad, para emitir lo que le venga a su real gana, esta vez, con este tocapito (réferi) no ha sido para mostrar un video de sus malevolencias, como suele; mucho respeto, aunque en sus resultados históricos su saldo daba pérdidas para los de Carletto. De jovencitos, en charla de gana-picaros, nos entusiasmaba reírnos de la estela de don Santiago: comprar los mejores jugadores, entrenador de confianza, la prensa a favor y ganar de penalti injusto en el último minuto; para que lo pasaran Negreira los del Barça. Los desfibriladores son necesarios en cada peldaño del “niquelado” Estadio, aunque la inmensa corografía del graderío tiene una genética vencedora, capaz de sobornar con gritos de aliento la gran taquicardia colectiva. Antes podía venirme de sorpresa el milagro de siempre, pero ahora, cuando pasa el minuto 85, me voy a echar un chorrito, porque a la vuelta veré algún chicharito repetido, para recuperar la fe en mis colores y, la esperanza que el balón entrará de nuevo por la escuadra enemiga en segundos, antes de levantarme a hacer pipi de nuevo. Así gana el Madrid.
Curro Flores
miércoles, 8 de mayo de 2024
LUNA JOVEN: EL BABEL DE LA DELINCUENCIA
EL BABEL DE LA DELINCUENCIA
LA BABEL DE LA DELINCUENCIA
Si el Yavheh de nuestros días hubiere mandado a dos angelotes a entrevistarse con el Lot de la Costa del Sol, aunque fuera en la España creyente, se hubieran producidos dimisiones celestiales en el casting de la guarda. Cada día los medios de comunicación, ordenan las noticias al albur de las detenciones y delitos de organizaciones delictivas de todas las partes del orbe, desde la China a Oceanía, montando en camello o en vespinos para desajustar las cuentas. A veces pienso que de querer sacar partido a tanta inmundicia, amén de afición a la escribanía como tengo, debiera tener la educación policial de mi amigo y significativo lector de Dostoievski, José Gutiérrez Valenzuela, excomisario jefe hasta del Malaya; me imagino después leyendo una reseña tenebrosa de guiris avenidos a la guarida del costasoleo, echándole un poquito de mi imaginación y monserga, para constituirme en la envidia de la pléyade de escritores de novelas de “polis y fechos”, detesto llamar por el denominador racista imperante de “novela negra”; la Christie, Chandler, Donna Leon, Camillieri y el mismísimo Conan Doyle compungidos. Para verle la cara a los malos, por más maquille y cirugía, no hace falta ojo clínico, ni de pesquis policial para retratarlas; pero ante tantas lenguas, ser agente de la ley en babelcosta, es un oficio en el que si las escuchas necesitan más traductores simultáneos que la ONU, hay que aprender a dar el alto por señas para evitar que no te entiendan. Lo siento que para la escritura no me cunden tan incontables ejemplos de tiroteos con balas en todos los idiomas, porque sigo esposado a la indolencia. Como el mundo de emular maldades cunde en todos los rincones, ayer consumió los sucesos, porque volvió a salir el Sol por Antequera, donde unas familias se cosieron en una balacera para llenar de heridos su Hospital Comarcal, en la avenida de su Poeta Muñoz Rojas. ¿Cura, nicho o cremación?
Curro Flores