EL CONCLAVITO
La partida de dominó perdió una ficha y se quedó el final como el AVE, con un Alcalde atrapado a la cordobesa y sin poder echar el cierre a la conmemoración de sus 25 añejos mandacipales; sin quietivos aparentes como diría Ortega, le habían puesto raíles para llegar al Vaticano, pasando a genuflexar por Génova. La del -dos tres- estaba descansando junto la pata de la mesa, pero con el chin-chán del movimiento de piezas, nadie del jubileo se percató de su vuelo suicida y más sin pilas los sonotones. El juego se repuso, no sin antes la conversa, porque Puentes acusó al eje del mal del hurto del cobre, y Paco de la Torre recuperó la nadería de su noche en blanco visionado en plasma nacional. Nadie sabía que le apremiaba la visita oculta al Camarlengo, el alto motivo secreto era ofrecer una torre turística a los cardenales de gratis, para que celebraran los que él llamó los “conclavitos” previos al suspiro papal, incluyendo los servicios exclusivos del Canal municipal malacitano, sin competir con la COPE Y MARÍA. Sus descabelladas apuestas perdidas por la CIUDAD DE LA CULTURA Y la EXPO, se verían recompensadas por el Espíritu Santo, si las reuniones cardenalicias tuvieran lugar a espetitos limpios en la Ciudad del Paraíso. Don Pijote de la Plancha, más católico que Bradomín, le afligía la revelación, porque siempre tenía como tarea desgranar los incumplimientos de los candidatos y de don Francisco tenía una enciclopedia; además del Cónclave apreciaba su silencio, porque así no podría echar en cara a ninguno los compromisos electorales por el fumeteado blanco. El resto de los eternos jugadores del Hogar, arreciamos en democracia y vimos un gesto inane del alcalde hacia los purpurados gestionar la santa reunioncita del Orbe; Bonifacio airado largó que nos iríamos los incrédulos a la tumba o al aire, con las esperanza pérdida de ver un debate del colegio cardenalicio para la elección del Papa en directo por la UNO, con menos bulos de periodistas vaticanistas y más bula ecuménica, mil millones de creyentes lo merecen.
Curro Flores
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