CON LAS CINTAS DE MI TOGA
No es de reposar la paz en la contienda política, y el atacante con más recursos abusa con sus arsenales por tierra, mar y toga; más si te espachurra un dron, también son de su Casa. Los corifeos de la taberna mediática, porque las cavernas las hemos declarado bienes culturales, andan arreciando pedruscos para que coja puerta el fiscal general del Estado, después de que se le hayan hurtado sus razones y sea procesado. Mi parecer al igual que el de la Moncloa, es que no existen razones éticas para que don Álvaro García Ortiz desaloje el sillón, hasta que pueda agotar su presumida inocencia; pero viendo la naturaleza de sus poderes, la estética del mando se ha volatilizado, es decir, que en una partida de barquitos, más que tocado nos han hundido uno de tres; por más que queramos mantenerlo en la UCI en nuestro hospital de campaña. De resultas del enfrentamiento, al procesador don Ángel Hurtado le han despejado archivos, para declararlo afín al PP en la consideración de juez patriótico, apelativo que me disgusta, porque sus tics probados no pueden desacralizar la palabra patria, ni tampoco los agentes al servicio de los genoveses. Las cintas de los togados de la mayoritaria Asociación Profesional de la Magistratura, a pesar de su expresada razón de independencia judicial, se mueven en un inconfundible azul conservador, frente al colorido de los lazos de las otras capas oficiantes. Un viejo amigo, exitoso empresario, que empezó con un carrito; en los albores de la democracia, hastiado de las caprichosas intervenciones de altos profesionales titulados, con su antaño sentido de clases, esperaba que sus hijos estudiando, ajenos ya a la Dictadura, fueran la simiente del cambio en el ejercicio de los oficios hacia comportamientos menos corporativistas y más democráticos; cabalmente con la toma de sus conciencias ha tenido más apego al gremio que al pueblo. Ahora el Parlamento tendrá que discutir la reforma judicial del ministro Bolaño, es a quién le corresponde, pero la cofradía de togados clama por su independencia rechazándola de plano. Bucle interminable a lo Montesquieu.
Curro Flores
No hay comentarios:
Publicar un comentario