ONDAS ANTIDEMOCRÁTICAS
Cada vez me tropieza el
dial y el mando a distancia, con algún canal o emisora a costa del erario,
puede ser la eterna de España, con TV2 de soslayo, los canales autonómicos con
sus emisoras al cante y para colmo las televisitas y emisoritas municipales, que
pueden llenar el mapa nacional hasta con la voz de la Isla de Perejil. Como
sabemos la democracia tiene sus atacantes y mira por dónde, desde la Transición
los fieles demócratas, estamos viendo el renacer de la antigua mesnada que se
cuadraba ante el NODO, bien viéndole poner la castañeta a un torero, o de
borreguil balido ante el desfiladero. Hay mucho más, en ese ejercicio de egos
patrióticos, pero quizás hasta menos efectivos que al defender las NUESTRAS.
Veníamos del oscuro blanco y negro, pasando por el sepia de la Plaza de
Oriente, de voces del Parte que metían la cuchara en mis sopas prisas
infantiles. Las privadas metieron el calzo a cuál sus dueños, en abierta editomanías
y cerrado las isidradas. Pero el clan de las nuevas Ínsulas Caratarias,
cogieron la FORTA con la Liga futbolera, por eso del abandono de la Miró de las
prácticas machistas de la Primera; y cogieron ese rating de audiencia, que
justifica los abusos posteriores de la programación autonómica, dónde en Al -Ándalus,
se puede enterar antes el paisanaje de los chismitos del camerino de una
devoción local o de las matriculas de honor en la escuelas taurinas, que del
tormento que están provocando los cribados a todas nuestras mujeres. No estuvo
mal ponerle el mote al presidente andaluz de Juanma y Medio, por eso de ser el
espíritu perennes de todas las inauguraciones, hasta de una compra de
cataplasmas; pero sucede que el director de Canal Sur, se le acusa del cribado
de cualquier información que concierna a los terribles errores del Sistema de
Salud, porque dañan la imagen del gran protegido de San Telmo. Los abusos de las
televisiones públicas los intentó sanear ZP, con el informe del sabio Lledó, pero
sus trascendencia no nos llegó al hogar de jubilados. Como las ondas dan
piedrecitas para repartir, se han creado organismos de control de los medios
públicos en cada instancia, con papeles de uso como el viejo rollo del elefante
en letrina. La envidia que es tan buena consejera, ha dado pábulo a que cada
alcaldada tenga sus pregoneros. Imagino yo al demócrata Pedro Aparicio, doctor
y periodista de carrera, ponerse radio y tele con su voz de acontecimiento
nacional emitiendo plenos, un imposible por vergüenza democrática; pero hete aquí
en la Málaga en la que creímos municipalmente, que De la Torre exprime el limón
ciudadano, con tele y radio, no hay como haber tocado todos los palos de la
política, cómo para creerse demócrata de albo en la Orquesta Topolino.
Curro Flores
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