viernes, 30 de abril de 2021

SIMÓN TEMPLAR "EL SANTO" Y JUAN BELMONTE

 

Simón Templar “El Santo” y Juan Belmonte

Mis primeros años con nuestra tele en blanco y negro, recuerdo que me escapaba de los deberes nocturnos, los miércoles, para ver un episodio de la serie “El Santo”, -tarilolarilo…tutuntantan-, y la aureola en la cabeza de Roger Moore; hace unos días gracias a la magia de “tu tubo”, pude ver la cantidad de capítulos de aquella vieja serie que se podrían visualizar. Por curiosidad, elegí uno, creo que traducido del inglés, pudiera ser –El Santo con los guerrilleros.

En una república bananera, con un dictador opresor y ladrón, secundado por un ministro buscado como delincuente por los delitos cometidos en su país de origen, Simon Templar se ve concernido a conectar con la guerrilla, consiguiendo con su argucia, instalar al dirigente partisano al frente del gobierno, con todo el rollo que suele entriparse hasta el end.

Amén de curiosear en aquella vieja afición cuasi juvenil, me mantuvo interesado, el trabajo desarrollado para situarnos en el lugar de la dictadura bananera: el protagonista llega a un aeropuerto con un anuncio llamativo de Cerveza Cruz Campo, ole mi alma; su primer lugar para tomarse una copa, un tablao, dónde una bailaora se destornillaba repiqueteando sus castasñuelas, riá riá pitá…;  para colmo el director de arte nos convocaba al encuentro clandestino con los disidente, en un típico lugar lúgubre, apreciándose en una de sus paredes un cartel de toros cuasi  resistente de la Plaza de Jerez. Aprecié, tal se puede deducir, una denuncia con su mijita de guasa británica, contra la dictadura de Franco, en la época de los inicios turísticos del “very well fandango”.

La curiosidad, con san Google a mano, me llevó al escritor creador del singular detective guaperas, Leslie Charteris, autor con negros incluidos de los más de 170 episodios que se pudieron disfrutar. Pródigo y prolijo escritor, dotado de un magnífico coeficiente intelectual, por lo que era asociado de prestigio en MENSA, me cautivo que fuera traductor de un inmenso libro de Chaves Nogales, -Juan Belmonte: killer of bulls.

La biografía del escritor y periodista sevillano del “Pasmo de Triana”, es la obra biográfica española de más categoría, en un género literario dónde no nos abundamos, añado al mérito, que el autor nunca fue aficionado a los toros, a mi me cautivó ese excelente retrato de la época y la sociedad española vivida por el torero, en la que la rivalidad entre Joselito y Belmonte, ocultaba tantos males.

Comprendí de pe a pa, porqué se había elegido el singular escenario y los decorados tan sevillanos, para situarnos en la guerrilla a Simón Templar. Charteris conocía como nadie la España cañí y, ponía su lente imaginario en la tiranía que vivía nuestro pueblo.

Curro Flores

 

 

 

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