lunes, 12 de junio de 2023

LOS CLUBES DE PLAYAS

LOS CLUBES DE PLAYAS

“El mar, la mar, bonito tema para hablar”. La arena, el arena, bonito tema para explotar. La Costa del Sol, pasada las municipales, los chaparrones de mayo, con la Orejona para los de la Guinness, con más tarea que esperar al 23 de julio: un día nos enteramos que los aviones nos llegan, más que nunca; otro me desparramo en leer, la oferta más in de los beach clubs.

Si los días de la Creación fueran de ironizar, el séptimo, el de descansar, se enchancló para un descanso playero y, le recomendó a los chiringuiteros nombrar por guía y patrón, al amigo Manolo Villafaina; capaz y capataz de conducirlos desde los viejos chambaos de los pescaores y sus menesteres del oficio, a chiringuitos-restaurantes de tres tenedores y espetitos, con futura ducha inteligente; más por último, los clubs de playas más sofisticados, para los más selectos clientes de la solana a cubierto. Me queda pensar; yo no veré, si en el afán de tomar el demanio público, por los endemoniados del negocio, el futuro deparará el ático beach oleaje.

Los luchadores que comanda el Presidente de la asociación de los empresarios de playas, han conseguido calmar a la Administración de Costas, para que les deje poner ladrillos y cemento decorosos, en lugar de las efímeras instalaciones de antaño, buen trabajo, aunque entre en colisión y gastos, con las concesiones que para proteger el patrimonio público, no deben de gozar del status de consolidada permanencia, pero pelillos a la mar, batalla eterna.

Aunque Villafaina, en su celebración e información por la existencia de una buenísima oferta de beach clubs en nuestra costa; nos acentúa que los tradicionales todavía ganan por goleada. Los citados beach, son para un cliente, llamado a la alta cocina, los placeres de los ungüentos solares caros, a lucir palmito y bañadores ceñidos a los ajustes de la última moda, toda una monería con disc jockey a los mandos.

En fin, tantas instalaciones, hasta el perfil del rebalajes de hamacas y otros cachivaches de rentable alquiler; los domingueros de sombrilla y sandía en remojo, pronto cantarán, ¡Vaya, vaya! (aquí no hay playa).

Curro FloreS

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario