LOS CLÁSICOS A PATADAS
La última arsenalada, a pesar de las remontas del Bernabéu, ha metido en canguelo el alma madridista; porque vivía la ilusión y hasta mastica el oráculo de vencer al henchido Barça en la de tres clásicos, si los hubiera, en 2025. Estas chorradas a carotas y cruz, es la mejor manera de distraer la pelota que tiene por ejemplo y fundamento, una selección de patadas millonarias, el fallido pito arbitral y los desalientos del VAR. De pequeño los clásicos y lo clásico, se mamaba en los libros, para que cundieran sus vidas y cuidasen nuestro cultivo como persona, por sus obras de arte y sus aportaciones al pensamiento y la ciencia. Apeados Cervantes, Picasso y tantos subrayados, si uno se mete en Google, con afán de aprendizaje y más rapidez que con la ESPASA; ahí los clásicos son los partidos de fútbol de los equipos punteros e históricos de cada país, tomando el podio el Madrid-Barça y viceversa, como faro de la clasificación mundial. Lo cierto es que de tanto estudiar y fundirnos el coco, la esencia de nuestro patrón estaba en el patio de recreo, dónde a boleones y regates surgían los envidiables idolillos de la clase. Al vivir emborrizado en tantas fútiles pendencias, por amor a los colores, aunque las camisetas sean a la moda anual en el chino, los de Florentino vivieron como una hazaña del directivo blanco, la calificación urbanística de la Ciudad Deportiva, que reportó las ventajas galácticas al graderío, cuando de llevarse por particulares la sobrevaloración del suelo de entrenamiento, hubiera llevado al juzgado y hasta la trena a los actores del palco y autoridades implicadas. Ahora, el Consejo Superior de Deporte, encargado de conservar la esencia deportiva, ha dopado al Barcelona para sembrar el Olmo en su pradera; contra los pareceres de rancho legal aparte de la Liga y don Teba. Sin el asesoramiento de Deloitte, a ojo de buen cubero, vista las cuentas catalanas en quiebra, algunos clásicos se pudieran celebrar como los tangos del Piyayo, -“…en el patio de la cárcel, para que lo pudiera ver hasta en el rincón de la barbería, para que lo disfruten hasta los que no tienen dinero afitándose con agua fría”.
Curro Flores
No hay comentarios:
Publicar un comentario