martes, 17 de febrero de 2026

LO QUE EL VIENTO NOS DEJÓ

 

LO QUE EL VIENTO NOS DEJÓ


Si a mi tapa calva británica no la hubiera seguido al trote por la ventolera, no me hubiera acordado de mis diplomas colegiales, más de mi santa madre, de “asistencia y puntualidad” que por batir el record, con diez años llegué a lomos de huracán a la puerta del Colegio clausurada; suspendidas las clases, jeta de vuelta, pero un gorila se me escapó desde el Jardín de los Monos al Albeniz, hasta que me lo pude calzar de nuevo y contar esta peli de ventolera con botón de tele asistencia.

Desde que las olas y las ramas andan tarifando, no me pone el sillón plantar “Lo que el Viento se Llevó”, porque la ropa la tiendo con candados y goteo kleenex cada vez que asomo las narices. Perdido el olfato, como tantas cosas, hasta político, la unidad de sapiencia me recuerda el alzheimer; por lo que me dedico a palpar la política con tantos papeles enlupados y chispazos de textos al dígame, que al remolino de una encuesta del CIS, presumo un increíble momento, después de que las otras preguntadas y comicios celebrados tengan mi ánimo desaguisado.

La que sopla, tiene a Pedro Sánchez, como a un gallito en una veleta, sujeto a balaceras hasta de “eméritos” revisionistas, por eso mi monomanía de llamarle Pedro, El Derrotable. Pero a mi me da que su tozudez, ante tanta garrocha de acoso y derribo, tiene una base de creencia que al amor propio lo mantiene clavado.

En noticia, me vuela, que ha sido el primer jefe de gobierno español, que ha tomado deber de asistir a la Conferencia de Seguridad de Múnich. Lleva celebrándose desde el 63, y ni él de la OTAN guay, ni el del fantasmón del “trió de las Azores”, encontraron su hueco para izar su banderilla blanca.

Lo cierto es que al quiebro, como suele hacer tantas cosas, ante el casi medio millar de asistentes, entre sesenta jefes de Estado. El Derrotable, se ha fajado con el elefante que tenían en la reunión, primero para optar por una Europa más defendible y autónoma, capaz de salvaguardar nuestra naturaleza política y ayudar a nuestros socios y prójimos con problemas. Ha mostrado su rechazo al neo armamentismo nuclear, como una degradación histórica contra la humanidad; pero no ha obviado señalar que desde que gobierna, ha triplicado nuestros esfuerzos económicos con la OTAN y duplicado la cantidad de efectivos bajo su mando, pero que no llegará a hipotecar nuestro 5 por ciento del presupuesto.

Desde que Reagan y Gorbachov firmaron el acuerdo INF el 8 de diciembre de 1987, se dio un portazo a la Guerra Fría destruyendo gran parte de sus misiles de alcance; los nuevos dirigentes, Trump y Putin, tocados por el enfriamiento del vórtice polar de sus seseras, han tomado la carrerilla de llenar sus arsenales de nuevo, a un ritmo de de 250 millones de dólares por hora, con comisiones y acciones en mano. No poseemos el dato, de cuantos miles de millones se destrozarán en un segundo de deflagración de la cabeza de un misil, y menos de si el seguro nos cubre occisos y destrozos.


Curro Flores




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