LAS REVUELTAS DE LOS TAIFAS
Todos los ojos estaban merodeando en los insurrectos independentistas catalanes aquel martes, fieles a los designios de su potentada burguesía cantonalista y atonal, iban a entronar en su Parlament a Laura Borrás un cuarto del censo de votantes más segadores que la Parca, queda todo dicho para aumentar nuestro desdenilla, Pero amaneció el miércoles de las cachicuernas, facas y navajas de Albacete: desde el pimentón murciano, a la cecina leonesa y las porras madrileñas, entramos en una ebullición de esas que, ahora, llamamos un cambio en el relato político, los taifas habían roto el guión para el solivianto del resto de los españoles.
Primero fueron los murcianos, haciendo los marcianitos, firmando un voto de censura los de a y los de b contra los de c, que hasta Caifás se quedó impávido atareado en los preparativos de la Semana Santa vírica. No sé qué grado de valor o de temor, le entraron a tres de los exCiudadanos firmantes, pero pudo ser la terrible amenaza del paquete de huesos de aceitunas que llevaba preparado el campeón mundial del lanzamiento de escupitinajo, de la Olivada de Cieza, para cambiarse de bando, el lanzador don Teodoro, consiguió abortar el voto de censura, lanzado en comprar Ciudadanos que busquen acomodo entre los papeles de Bárcenas.
El Ángel de la Guarda se le apareció en su dulce compañía a Isabel Ayuso, y de un chivatazo, le previno que Aguado andaba roneando con los enemigos de la libertad, para mandarla al valle de las caídas. Ella llamó a MAR que. Rápido la preparó para convocar unas elecciones, para que en la isidrada pandémica pueda lucirse de presidenta, en su palco taurino, de manola de lujo. Todas las espadas están en alto para el 4 de mayo, desde Pallin a trumpista, la llaman para desacreditarla por reaccionaria, como si los madrileños sensatos y cultos, no hubieran tenido pruebas fehacientes del casticismo retrógrado e ineficaz de Ida.
Tudanca, se quedó a la zaga con su voto de censura en Castilla y León, siendo el más rumoreado previamente, pronto los gobernantes le dijeron que eran una piña y un peñasco, que no mareara la perdiz, a saber con tantos chaqueteros.
Los taifas y los antanómicos, van a tener muchas horas de prime time, pero con la crisis que vivimos los españoles, quizás no quieran ver que los huevos de la serpiente de la ultraderecha están eclosionando con eficaz ligereza.
Curro Flores
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