CORNETÍN DE JUBILADOS
La apasionada batalla el adelgazamiento fiscal en unos momentos críticos de nuestra Economía; la incapacidad manifiesta para alcanzar un necesario pacto de rentas; la creciente decrepitud de las pensiones de la vejez, ante la creciente subida de los precios de los productos básicos. Debe hacer reaccionar a las personas que por longevo júbilo, nada más le queda por apurar la llamada de Salud Responde.
Me solivianta y entristece el dato de que más de 5.700 dependientes han muerto en nuestra provincia sin recibir ayudas; al que se añade el de los 7.500 mayores que solo cuentan con 1.100 plazas públicas. En la edad en la que llamaba con sorna un conocido, -ser carne de esquela-, parece que se alían todos los elementos para ponernos pronto el traje de madera.
Mientras miro una rata en medio de la calzada tan ufana, en una barriada popular malagueña, a diez metros de un parque infantil, sin escoba para un remedio. Me hace un amigo un curioso comentario, -aquí nada más que vienen a repartir comida, parece que la limpieza es capítulo aparte y no da votos-.
En el entierro de un queridísimo amigo, estaban muchos de los que dieron alas a la ciudad de Málaga, más arrugados, canos y calvos; pero cundía en nuestras conversas un sentimiento de exasperación, ante espíritus que fueron parte de la avanzadilla histórica del gran cambio de Málaga, hacia y en los primeros años de la democracia.
Descrito el panorama de incertidumbres, alguien de los nuestros, posiblemente el más batallador de antaño. Empezó a enumerar con rabia los desafueros que nos hemos encontrado, después de haber luchado con tanta energía, para que parezca ahora nuestro trabajo como un gasto ilusorio.
Inmediatamente sacó su sordina de cornetín de partisano, y nos invitó a una reunión, con la siguiente consigna. Si Paco de la Torre se presenta a los ochenta, nosotros por qué no.
Curro Flores
No hay comentarios:
Publicar un comentario