HORIZONTE DE VIVIENDAS
Podía llamarse lejanos a la americana, pero está la vivienda tan de cuerpo ausente que a la Ciudad del Paraíso le tiembla la Casona del Parque, porque la necesidad se ha vuelto un discurso huero protagonizado por el eterno De la Torre, ante las andanadas de los dolidos sin nido. Días atrás leía un artículo del dilecto Ignacio Martínez, echándole un salvavidas a los dirigentes longevos, para destacar que lo de Biden era un rock and roll de neuronas y no causa de la edad. El menda hace unos meses en cirugía, cambió sus libros de sobaco con olores a caballerías, izquierda intemerata y otras fantasías, por tratados y monólogos de abueletes; sin haberme aprendido el costo de jubilación de Matusalén, ni la profundidad mayor del mundo por el miedo a no hacer pie. La finura del escrito de Ignacio, destacaba a nuestro Paco alcalde, nombre tan taurino como el mío, por su encomiable capacidad para estar al pie del cañón en plenitud de facultades; cosa que merece elogio desde mi lectura actual de Norberto Bobbio, De Senectute, auténtico mester de trotería perenne; pero que deja por el arte de birlibirloque ocultos los odres de los vicios adquiridos, más que cebolletas de gestión. Don Francisco es acusica político por vocación y longui de oficio, echa los balones fuera, por más que ya no pueda contar los autogoles; la vivienda quiere empeñarla en el pueblo de al lado, porque nunca se empeñó en respetar a sus vecinos propios más modestos. Como le queda mecha para la rebusca, ahora lanza un ucasito de despiste a Europa, ya que en la ONU el hábitat se tiene por derecho, pero inalcanzable, o aviado estaría Guterres. Cierto es que como hay que ubicar turistas, inmigrantes y menudistas, es necesario que se implique la mundial. Sin que por ello, haya que llamar clasista a nuestra exalcadesa de Puertollano, ya que por años tuvo su puerto marítimo en nuestra bahía, enchufando el petróleo para su refinería, cuestión de hermandad y salvavidas portuario. La cita de la ministra a camareros de chiringuitos sin hogares, es producto de la monotemática propaganda turística costasoleña que invade, dejando en barbecho nuestro alto escenario productivo tecnológico y nuestra IA cofrade.
Curro Flores
No hay comentarios:
Publicar un comentario