MÁS SAL DE FRUTA
Hoy es el día 700 de los ataques
israelíes a Gaza, en la que la amenaza lanzada por Netanyahu trata de ser el gran
golpe final al genocidio de los palestinos. Es todo muy triste, pero lo es más
que el presidente Sánchez haya tenido que tomar la cabeza europea, contra la
pasividad comunitaria ante la barbarie. Los españoles de bien, amén de
manifestarse, tenemos difícil izar la
bandera blanca en la Franja destrozada, si los mundos geopolíticos a los que
pertenecemos viven la mueca del, a mi plín…Si los que nos rodean
cabalgan en la tímida vergüenza, es más de atiborrarse de sal de fruta, para poder
aguantar las reacciones de los líderes del PP, en especial la tropa isidril,
que desde no saber que es un genocidio, pasan a acusar al presidente de
gobierno de protector del terrorismo y de tener amistades peligrosas internacionales lamentables.
El remedio para los retorcimientos estomacales, no tendría lugar, si las
bestialidades dicha por los populares, quedaran desenmascaradas por la opinión
pública; pero en el debe de nuestra causa, está como en todas las
locuras de guerra que, la verdad pierde su causa, en aras de las intoxicaciones
informativas que padecemos. Así qué frente a una perdigonada hacia la cordura, te
lanzan la batería de obuses, para destrozar y desacreditar tus humanitarias
razones. Se recoge lo que se siembra, pero el cambio de las formas de hacer
política, puede que asole cualquier brote verde de la cosecha de nuestra
tranquilidad de conciencia. Mañana seguiremos contando más muertos palestinos,
a tiros y de hambre, pero nosotros seguiremos con los retortijones, intoxicados
por los degustadores de fruta hasta el insulto. De niño, nunca entendí los
gritos al árbitro de hijo de su puta madre. Ahora, imagino que el
estadio Bernabéu elevará los ecos, con un me gusta la fruta, hasta el
empacho en el Limón, limonero…
Curro Flores
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