jueves, 28 de abril de 2022

LA JUEZA PROGRESISTA MARGARITA ROBLES

LA JUEZA PROGRESISTA MARGARITA ROBLES

La Ministra de Defensa, ahora está en candelero, por su intervención ayer en el debate parlamentario de las escuchas a independentistas, debido a la legalidad de las mismas, en defensa de nuestra Constitución y nuestra integridad territorial.

Evidentemente, no podía ser de otra manera, Rufián y los suyos, quieren su cabeza. Algo para llevarse a la boca, después del ruido por verse espiados algunos de sus adalides del desacato.

Pero más me llamó la atención, el dardo del portavoz del PNV, Aitor Esteban, siempre mesurado y de exquisita oratoria para los tiempos que corren. Espetó a doña Margarita, dónde había quedado la jueza progresista después de sus palabras en la sesión.

No me quedé perplejo, porque ya de trucajes verbales está uno más que sobrado. Pero me planteó la cuestión de qué significa progreso en los días que corren, más quiénes pudieran ser los guardianes de la pureza ideológica del término.

Desde que yo era jovencito, pululando en los andares de mi conciencia política, el franquismo  me repugnaba, y participé de la alegría con la inmensa mayoría de los españoles por la aprobación de nuestra Constitución, el documento legal más progresista de nuestra historia. Evidentemente, creo la necesidad de hacer los oportunos cambios, siempre que nazcan del mayor consenso posible.

Sobre la integridad de nuestro territorio nacional, es una necesidad, propia de  un Estado en plenitud de sus derechos. Desde el Neolítico para acá: cercas, vallas, fronteras y demás artilugios de separaciones, pertenecen a la historia de la humanidad, y no veré su desaparición.

Ni ser miembro de la judicatura, debe apuntar a ser más o menos progresista, aunque así se les denomine; lo importante es que sean justos, y qué su ética en la aplicación de las leyes sea irreprochable. Al sustentar la cartera de Defensa, aunque se luche por la paz, nadie puede ser Gandhi.

Los independentistas catalanes, que según el twuit de Gabriel Rufián, -“no se vendieron por las 30 monedas”, dieron un golpe a nuestro Estado constitucional, al que se debió y debe responder con todos los instrumentos legales que disponemos, incluidas las escuchas con amparo judicial, como instrumentos del progreso técnico.

Algún día, el progresista Aitor Esteban, podría explicar las relaciones de su policía vasca con las empresas de seguridad de Israel. No sé si siguen los mossos  recibiendo instrucción sobre seguridad ciudadana, con la erzaintza y la Policía Foral de Navarra  del Mossad y  sus derivados del orden interior y fronterizo. Viva el progreso.

Curro Flores

 

 

 

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