miércoles, 20 de abril de 2022

UNA DE ROMANOS

UNA DE ROMANOS

El Consejo de Gobierno de Andalucía descargó sus itinerantes trastes en Málaga, para tal ocasión, se han hecho un fotón en formación con las autoridades locales en el reformado Teatro Romano; después de las sesudas instantáneas de hombre de trono de don Juanma, venía bien en agradecimiento a Poncio Pilato, por ser con su lavado de manos, quién diera el pistoletazo de salida a la Pasión del Nazareno, una de romanos.

El Consejo se celebró en el Museo Picasso, justo al lado, Teatro y Museo, en recuerdo a los gobernantes socialistas andaluces, de quiénes han heredado su gestión. Tuvieron los cucos la habilidad de no despachar el orden del día,  en el inaugurado por unas horas Museo de las Gemas, sería un despropósito. Lo que más esperaban los informadores era el eterno prólogo de la convocatoria de las elecciones andaluces, pero se ha dejado para mejor ocasión, con pistas incluidas. Es decir, lo mejor para nuestros gobernados, cuando llegue septiembre; para esa fecha quiere estar investido de domador en el Patio de los Leones de la Alhambra, con los ultras de VOX de caballeros cristianos. Quizás en una semana nos convoque desde la Giralda mirando hacia la Meca. Somos cristianos, paganos, politeístas y descreídos, en nuestra dichosa geografía andaluza: -hay gente pa tó, como decía Guerrita.

Málaga es una ciudad muy hospitalaria, para turistas, pero con menos hospitales públicos que el resto de las ciudades hermanas por número de aspirantes. Por eso, el presidente andaluz, se ha comprometido bajo casco de obra, a terminarnos un hospitalazo, junto a mi Civil natal y el Materno Infantil, sin olvidarse de que llegará el Metro. Tantos sanatorios juntitos, requieren ingeniar la línea del Metropolitano de urgencias.

El influyente Bendodo, más bien, le ha creado al señor Moreno, la atávica manía de hacerlo posar encasquetado en todas las obras en danza, o derribos por construir, ya que cortes de cintas poquitos, en años de pandemia. Los españoles tuvimos la suerte de un presidente llamado Felipe González, quién tuvo a bien hacer mucho, no ir de inauguraciones, aunque de la Expo no se pudo escapar, obligaciones del guión; tal vez por su repudio al NODO, dónde aparecía el Excelentísimo, en uno sí y en otro también, inaugurando pantanos. Pedro Aparicio, mi alcalde eterno, mantuvo esa buena costumbre, porque en definitiva, -obras son amores y no fotografías.

Curro Flores

 

 

 

 

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