domingo, 24 de abril de 2022

PANTOMIMA EN LA PLAYA

PANTOMIMA EN LAS PLAYAS

Sin flotadores, Bendodo, general coordinador de los populares, en año de inauguraciones preelectorales, ha reunido a una mesnada de alcaldes costasoleños, para hacerse la foto pantomima, por su preocupación por el estado de las playas en sus dominios, después de los primaverales temporales de agua y tierra; como es lógico, para denunciar la inacción de los de Pedro Sánchez, por gastarse poco, y poner en solfa el Plan de Emergencia de Costas presentado por el ministerio de Medio Ambiente, al que califican también de pantomima.

Hace tres meses rezaban para que lloviera, sequía en la temporada histórica de lluvias otoñales e invernales, a mí me tocó la de noviembre del 89, de alcalde accidentado de la ciudad de Málaga. El cambio climático, no el del primo de Rajoy, su exjefe, sino del que nos enseña permanentemente el amigo profesor Ruiz Sinoga. Alteración que está sacando los paraguas a destiempo, y tiene unos efectos devastadores sobre nuestros rebalajes, en época de overbooking,  por lo que en este año las reparaciones de playas, veremos cuando es razonable hacerlas, porque nos  va a llover más, se anuncia esta semana.

Ahora que la arena está por las nubes o en nuestras fachadas, me gustaría volver a mis recuerdos, con el cuadro de Muñoz Degrain, de las Playas de la Caleta, todas arenosas con sus pescadores faenando. Más tarde se impuso la moral católica, enseñar las pantorrillas para las damiselas era pecado de lesa lujuria, por lo que las rocas se apiñaron sobre la arena, para que ninguna casta se mojara el tobillo. Luis López Peláez, ingeniero histórico de la Demarcación de Costas, en 1990, en tiempos de gobierno de Felipe González, tuvo la gracia de regenerarnos las playas que ahora se disfrutan, sin las rocas en la que se me perdió el reloj de Mickey Mouse, en su lugar, chiringuitos-restaurantes de aúpa.

A principios de los ochenta, llegó a mi despacho con coleta y saxofón del brazo, un simpático ingeniero vasco, especializado en la restauración y conservación de las costas norteamericanas del Pacífico, con los espigones de protección que ahora vemos en las nuestras. El cuerpo de ingenieros lo tomó a chufla, con cierta discreción, no, los autores del nuestro primer Plan General: Damián Quero, Salvador Moreno y Pepe Seguí, y algo quedó sembrado para el futuro.

Pilar Oriente, primera concejala del PSOE, libró una gran batalla con los chiringuiteros de Pedregalejo, para hacer el actual Paseo Marítimo, encima después se pusieron los espigoncitos, más playa.

Si la fe mueve montañas, algunos de los que protestan debieron rezar, para que la lluvia de arena, fuera sobre las playas y no en nuestros capós. Más que mucho, hemos hecho los socialistas, para que los del PP cojan tales berrinches, porque por el imprevisible cambio climático, en marzo y abril, agua y tierras mil. Menos pantomimas, Bendodo.

Curro Flores

 

 

 

 

 

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