lunes, 15 de agosto de 2022

CRÍTICOS Y CÍTRICOS

CRÍTICOS Y CÍTRICOS

En los años de la Renovación del PSOE, los afines a la estructura del felipismo-guerrista, solían llamar a los correligionarios críticos, los cítricos, que se agavillaban en marxistas de la historia, asambleístas, otras distinciones y los disidentes malhadados. En el 82, el casting se relajó con las ganancias,  fue menos severo que,  el de las tropas que desembarcaron  El Día más Largo. Ahora la piscifactoría ideológica, da para los atentísimos lectores del maná de las encuestas, la terquedad de Ayuso, los aspaventados nacionalistas, los confetis bolivarianos y los monárquicos de toda la vida, más usted.

Estas descripciones neo jurásicas, me aprietan por el titular, crítico de los cítricos, las naranjas del fértil Valle del Guadalhorce no hay quién las baje del árbol, a diez céntimos el kilo no dan para pagar tanta faena. Sus naranjas geoestratégicas, washingtonas y chinas; las que acompañan al breakfast de los guiris en la Costa; los gajos del postre, la ensalada malagueña y la sopa cachorreña, no dan para el bolsillo de los agricultores, que se ven condenados a abandonarlas en su nido con la solana a la ley de la gravedad; ni los aparcantes furtivos o domingueros pueden llevárselas por los pinchazos de las cercas. La noble promotora del más prestigioso premio internacional de mermeladas Delamain, tiene por bandera destacar, la calidad, de la producida por las naranjas sevillanas. Buena idea.

Los productores del Guadalhorce, han devenido por la fecundidad de sus labrantías, en ociosos para el negocio. Compárense con sus paisanos de Vélez y sus productos tropicales; los onubenses con sus frutos rojos; los aceiteros de la Comarca de Antequera o los plastificantes de El Ejido.

Juanma y Medio, nuestro presi, coino, es decir, paisano del Valle. Plasmadas ya sus tropas, debe tomar cartas en el asunto, antes de que las naranjas ensucien la fachada de San Telmo y se acalore en nuestra Feria. Aunque sea de derechas, debe saber, que donde no llega lo privado, lo público se ve obligado a varear.

En campaña se retrata con una vaca, visita una de nuestras importantes industrias cárnicas, selfi en el Parque Tecnológico, y de camino al Chorro, ve los naranjales y las mansiones ilegales que surgen en la dependencia de los aperos de labranza. La nueva foto está con Aprema y Asaja, sin tractor que valga, cargando el pañil de naranjas y limones de su terruño.

Puede su mesnada oficial, embutirse en zurrapa y salchichón de Málaga con insignia, saber que masticando un trocito de cascara de naranja, no le saldrá colesterol en Salud Responde. Urgente es la tarea, antes que el Valle del Azahar huela a podrido.

Curro Flores

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario