NUESTRO MUSEO RUSO
Lleva más de quince años en el edificio de la antigua Real Fábrica de Tabacos de Málaga, nuestra excelente sucursal del Museo Ruso. Como era de esperar la invasión de Ucrania por el ejército ruso, ha puesto en cuestión que conserve las matrioshkas que algún amigo ruso me obsequió.
Desde el mismísimo Juanma Moreno; a nuestro portavoz municipal socialista, Daniel Pérez; hasta la concejala de Cultura, de Ciudadanos, doña Noelia Losada, han cuestionado que Francisco de la Torre ostente la medalla Pushkin, otorgada por Rusia y, entregada por Putin, así como la apertura en estos día de conflagración del propio Museo.
Evidentemente, estamos en un momento de terrible enemistad con los gobernantes del “látigo ruso”; pero también estamos en la hora de usar la templanza frente a todas las iras que llevamos dentro, para distinguir el grano de la paja.
Los oficios del Alcalde, espero también que de su concejala de Cultura, están permitiendo gozar a malagueños y visitantes, de la contemplación de unas obras de arte excepcionales, comisiaradas con esmero y atención culta que, por las buenas artes de birlibirloque han aparecido en Málaga.
En atención a este acercamiento cultural ruso-hispánico, De la Torre se ha llevado los honores, de un gobierno legítimo democrático, con las dudas que para los que estamos aliquindoi de la política, generaba; no menos, que las que ofrecían para algunos gobiernos europeos, los primeros gobiernos de su UCD, elegidos en nuestra difícil Transición, pero más complicados para la URSS. Es decir, la foto que se usa en las redes de Putin y el alcalde malagueño, es un poquito de bagatela para su curriculum; en el que hay más sonrojantes fotos con el Dictador español, mostrándole pleitesía, con su camisita azul de falangista, las cuales, para el común de sus votantes no se ha considerado como un motivo de rechazo, la historia es la que es.
Nos han puesto a pensar en el magnífico Museo, con algunos desprecios y rechazos, culturillas, lo difícil será conservarlo dadas las circunstancias. Creo que debe conservar De la Torre su medalla hasta la eternidad. Lo que no quita, que debiera entregar la vara de Alcalde, por el fiasco del Museo de las Gemas, el disimulado e invisible Art Natura. A Pedro Aparicio, y, hasta a mí, su delegado de Cultura, no se nos hubiera ocurrido tal disparate, pero tras ese clamoroso fracaso; el acta de edil lo hubiésemos entregado en el juzgado, sin dar lugar a tanto escándalo a esperas de que resuelvan los jueces. Cuarenta millones de euros, la gran medalla al despilfarro, tiene mucho mérito.
Curro Flores
No hay comentarios:
Publicar un comentario