A CUENTA DEL CÉSAR
Me desconsoló tanto o más que los penaltis chutados con la escopeta de feria; ver la imagen en el tejado de nuestra Catedral malagueña, de su deán, José Manuel Ferrari, junto al arquitecto, Juan Manuel Sánchez de la Chica; poniendo el cepillo para llamar al común, a completar el costo del proyecto del nuevo tejado, cuatro kilos y medio, de los 17 millones de euros presupuestado; de prever un tanto más, porque todo sube y más en las alturas.
En las clases de filosofía del bachiller, el hermano Julián, apelaba a Tomás de Aquino, santo por aquel mi entonces, para alejarnos de las ínfulas socializantes, con la inolvidable frase: -“Lo que es del común, es descuidado por todos”. Por eso es bueno inmatricular hasta las cachorreñas de su Patio de los Naranjos.
En mi desconocer, un buen día de edil, acompañé a un Consejero de Cultura, en su visita a la máxima autoridad eclesiástica local y también de Granada; no hubo reparo para que su eminencia, reclamara a la autoridad andaluza fondos para unas obras en la de los Reyes Católicos; recuerdo el malestar del menda con un: -¡oiga usted! ¡Estamos en Málaga!
También el padecer, para apelar a la Diócesis, contar con su aquiescencia, para celebrar en el recinto catedralicio, los conciertos navideños y de la Feria del Sur de Europa; “los de treinta y el querido organista Victoriano Planas”; hasta que el Teatro Municipal Miguel de Cervantes pudo acogerlos.
Desde que la obra divina de nuestra Catedral se cala, no sé si tratarla del “su” o “nuestra”, más en mi condición de incrédulo. Lo cierto es que llueve poco, porque en esas, por más procesiones y plegarias, no contamos con la providencia del Altísimo; aunque si truena, no quiero que se cale una devota, ni las camisas turísticas en el templo.
Lo de dar a Dios lo suyo, es mejor quedarse para el bien público que acoquine el César, no en sus múltiples fontanas del poder, sino en la encargada de velar por nuestro patrimonio, según sus competencias. Es decir, menos “gestitos” de cada una de nuestras administraciones, menos rascarle el bolsillo al vecindario, con añagazas fiscales y, dotarle al presupuesto de Cultura de la Junta de Andalucía de parné para acometer tan significativa obra “solitos”.
Para Juanma y Medio, como a Franco con Fraga, Cultura y Turismo, “tanto monta monta tanto”; por eso con las obras del tejado de la Catedral, puede cumplir divinamente su obligación en ambos frentes.
Curro Flores
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