domingo, 8 de octubre de 2023

LOS DECLARANTES DE LA CUMBRE GRANADINA

LOS DECLARANTES DE LA CUMBRE GRANADINA

La cumbre flamenca del Consejo Europeo, ha llevado el compás hasta que se ha tocado por cayucos; los polacos y los magiares han metido la nacle sin son, por más que los gitanos húngaros, pueden que tengan antecedentes en el Albaicín de sus periplos migratorios. Los que no han parado de declarar son los plumillas antipedristas, con artículos donde han metido el garfio, para quitar protagonismo al éxito del presidente Sánchez, como organizador y gran anfitrión de la quedada en la Alhambra,  a esos periodistas no les cunde amnistiarlo, sino condenarlo a sus galeradas. Los éxitos de estos encuentros de jefazos, se miden por cómo se sale del alambre sin darse un tortazo, y poder redactar a los postres la misiva de “sin novedad en el frente”, e iremos a por más de 27, aunque Zelenski haga su aparición. Me he acordado ayer de mi querido  desaparecido, víctima de un atraco en las calles de Granada, el edil de alcurnia, José Miguel Castillo Higueras; el concejal más sabido en protocolo, entre aquellas primeras hornadas de barbudos de la democracia. Gustaba reírnos con sus historias, hasta aconsejaba a los pajes de los eventos reales; era capaz de poner a cada uno en su tronillo, aunque el resto de los asistentes se desternillase por su presencia. Estoy seguro que a la Moncloa le faltó uno con su pesquis, porque seguro hubiera invitado a la Alcaldesa nazarí y a Juanma, para que se oyera en griego lo de, -“¿a éstos, quién le ha dado vela en este entierro? Marina Heredia y el último de la zaga de Juan el Habichuela, dieron la nota a la velada; los suculentos inventos culinarios saciaron el apetito con la cocina de reminiscencias de la gastronomía andalusí. Pedro, según la mariscal Úrsula Von der Layen, es el mejor para encargarle todos los “bodorrios” de la Comunidad. Los obsequios elegidos, más que el típico jamón con chorreras, a lo Felipe y Aznar, fueron de excelencia: La poesía de Lorca, Grito hacia Roma, traducido por el Instituto Cervantes, de encanto y acierto; más la botella de solera de Jerez, de la añada de la fecha de nacimiento del invitade, un lujo; pero para les que tiñen canas, un despropósito para ocultar en los fondos del mueble bar, o darse rápido el trinque, para mandar al depósito de vidrio su ostentosa fecha de nacimiento.

Curro Flores

 

 

 

 

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