MI PREFERIDA CALVIÑO
Nadia Calviño, es mi ministra preferida, casi ninguna vez lo he dicho de otros, propios o extraños. No es porque es una excepcional vicepresidenta de los asuntos económicos, aspirante internacional a los imperiosos huecos de ese mundillo, aunque como demócrata el alfabeto de sus números me resulta más obligatorio que el palabrerío embutido en consignas de la bulla política. Es por su condición personal de ser madre de cuatro hijos, lo que me la elevó a la cumbre, me imagino, que también, para cualquier Escrivá que venga a cuadrar las pensiones, menos el monseñor del celibato.
Vino a inaugurar el Centro de Investigación de Vodafone en Málaga, esencial evento de nuestro internacional futuro empresarial tecnológico. Ni Gila con su teléfono nos mejora.
Sacó la brújula en su visita a Málaga, para dar dos avisos graves para navegantes, en aguas que deben seguir en calma. El primero a nuestro barcelonés, presidente de la Junta, quién se fue a Bruselas a pedir plazo para cumplir con sus obligaciones de los Fondos del Covid que les han sido destinados; pero también fue de correveidile de don Casado, para poner en duda la transparencia del reparto por el Gobierno de los mismos, prontamente desautorizada la protesta por las máximas autoridades europeas. Traicionar es fácil, lo difícil es cuantificar sus consecuencias, don Juanma debe saber que como ha señalado mi amigo jefe de los patronos andaluces, Sr. González de Lara, nos estamos jugando que vengan 22.000 millones para Andalucía, así que mejor calladito, y saber luchar con eficacia para que vengan. Casado, ya ha demostrado su amor patrio contra los fondos desde que los abanderó Sánchez, infiel español don Pablo.
También puso alerta sobre el “ruido” en la Fundación Unicaja. Los atrevimientos de años anteriores contra las cajas de ahorros, han dejado libres de sospechas, escasamente, a la Caixa, algunas vascas y Unicaja, más alguna más de menos relieve, mientras campaban a sus anchas los bancos españoles desde Turquía al Perito Moreno. La asonada por el convenio de Unicaja, la utilizó torticeramente Pedro Moreno Brenes, para dudar de las intenciones sobre la permanencia de su sede en Málaga, pero los que más sabemos, unía a sus protestas su particular vendetita contra Medel, actor principal de que hoy sea la entidad malagueña el quinto Banco de España, desde el saneamiento de la Caja de Ahorros de Ronda. Todo está bajo supervisión t control de las autoridades, lo que seguirá fuera control son los deseos de venganza de los rencores que genera el poder a su paso.
Mientras tanto, muchos trabajadores del Banco, unos cientos más que los negociados por los sindicatos, quieren hacer las maletas y pedir sus jubilaciones anticipadas, curioso.
Curro Flores
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