miércoles, 7 de septiembre de 2022

EL PAQUETE CATARÍ

EL PAQUETE CATARÍ

La dishdasha, esa túnica blanca de árabe sin complejos, nos impide ver el bosque, es decir, si el susodicho  marca paquete; por lo que nuestra magra sapiencia debe adivinar, el tesoro oculto que, esconde bajo su túnica el jeque catarí que nos toca en turno.

Hace unos días leía, el segundo y profundo artículo, de mi excompañero de corporación, el catedrático de Economía, Rafael Esteve Secall; contra el gigante hotel pretendido por Francisco de la Torre,  en el dique de levante de nuestro Puerto. Unos argumentos llenos de sansatez, frente a un supuesto maná, el paquete catarí, que se nos enturbia bajo los ropajes del primer Al Thani vivido, un fenómeno auténtico del Golfo Pérsico, golfante máximo.

Varios amigos de cuidado criterio, me han dado su parecer favorable al edificio, por sus mensajes deduzco, que pertenezco a una cofradía obsoleta abobinada en el pasado, incapaz de entender las señales del futuro que nos abre el neocatarismo. No oculté en chilaba mi biografía, de estar junto a Pedro Aparicio, en los cambios transformadores de Málaga, con el punto de mira puesto estratégicamente en el futuro: tecnología, turismo y cultura.

De nuestras lecturas urbanas, más, frente al desastre urbanístico de la Málaga encontrada, con un bloquerío de boquitas calles al mar; quizá se nos pronunciara en la mochila, luchar contra viento y marea para que el territorio portuario, no constituyera el manjar urbanístico que saneara  las cuentas de la actividad del recinto. También de Chueca Goitia nos enfundamos el parecer que, las ciudades frente al mar, deben gozar de su horizonte marino, impidiendo lo tape el ladrilleo.

Estoy con el amigo Rafael, que el edificio proyectado se pudiera acoger en otra ubicación del solar del Paraíso; también de que el amor a las torres del Alcalde, debe estar sustentado en un urbanismo más serio que un dribling cortoplacista.

Desde la primera manifestación contra el Hotel, he conocido y participado de muchos argumentos que nos avalaran. Ni tan siquiera obedecen a las tópicas divisiones políticas de derecha e izquierda, lo del NO ES NO, al Coloso de moda.

Por contra, salvo aparecer como una verdad de fe, sobre el progreso malagueño y su economía; es decir que, como dogma, está sometido a la devoción del creyente, estigmatizable si le asalta la lógica. El discurso de fondo está en el oculto PAQUETE CATARÍ.

Años hace que desapareció la cafetería Santander, en la que los tratantes se codeaban en la barra, hasta que se cerraba un negocio con un apretón de manos, a los que el coro ocioso gritaba: -¡Ahí, estoy yo!

Si las gruas llegan a mal Puerto, me gustaría ver como afina la coral comisionista malagueña del -¡AHÍ, ESTOY YO!

Curro Flores

 

 

 

 

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario