EL GUERNICA DE COLORES
En el escaparate de sillones de modorras de lujo, destacaba una copia del Guernica coloreado; me evocó a los tiempos en que se abrió al público la Casa Natal de Picasso, y su director, el inolvidable pintor Eugenio Chicano, me comentaba entre risas que una turista venezolana, le había preguntado si tenían una copia del Guernica a color.
Entre al establecimiento con ese recuerdo y la gentil dependienta, culta cual probé, al preguntarle por el precio del esperpento, se salió del mostrador, dónde el guiri del dueño recontaba la caja; y me dijo, después de entender mi ironía: -me tienen avergonzada, lo hemos vendido por docenas y, el jefe, decorador de lujosas mansiones ilegales para extranjeros de “Save our homes”, está que se sale, porque le han pedido para un nuevo hotel embadurnar todas las paredes de los dormitorios con el mamarracho. Le falta sugerirles que cuelguen una bandera LGBT en blanco y negro en la puerta. Por hacer el gasto, me llevé una Meninilla desfigurá de barro.
Motivado por la sequía, entré chapoteando calima y respirando terrá, al bar de al lado, mientras el enorme plasma mostraba la serpiente multicolor del Tour recorriendo las vascongadas entre ikurriñas, sin pasar por un cuartel de la Benemérita, para que la roja y gualda marcara la UE. La camarera después de frenar la jarra de cerveza, me preguntó al oído, por el libro que descansaba y se secaba de andar por las axilas en el mostrador, una bio de Borges de María Esther Vázquez; me dijo que era su escritor preferido junto a Pessoa. Al notarle acento de Allá, le pregunté si era de Psico Aíres; pero resultó de Padrón, pero se fue de las orillas del Sar, a criarse entre sones de fados y pasteles de Belém.
A la severa intemperie, dándome abanicazos a todo gas, con el que me dedicó Rafael Pérez Estrada, buscaba la Prensa, para ver que no figuro en las esquelas, a pesar de las calores y evocando los encuentros. Una barrendera me dio paso, la joven llevaba gafas de notaria; así que como soy un méteme en sorpresas, le pregunté que había estudiado; era abogada y de oficio escoba y recogedor.
Tan frustrante como real, un titular destacaba: “Dependientes, camareros y personal de limpieza, oficios más numerosos en Málaga”. Después de la Dictadura de la ignorancia, peleamos por tener las generaciones más cultivadas de España; todo un para qué desmoralizante, con suerte estarán a tu servicio y barriendo las porquerías de los paseantes.
Curro Flores
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